Samuel Santos, presidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), denunció que los cobros por servicios médicos no son exclusivos del Hospital Leonardo Martínez Valenzuela, en San Pedro Sula, sino una práctica generalizada en todo el sistema sanitario público.
"En realidad, en todo el sistema de salud se realizan cobros. La solución no está en implementar tarifas, sino en incrementar significativamente el presupuesto asignado al sector salud", enfatizó.
El presupuesto general de la República para 2025 destina 29,270.7 millones de lempiras a la Secretaría de Salud, lo que representa un incremento de apenas 0.5 % en comparación con 2024. Santos consideró este aumento "insuficiente" para cubrir las crecientes necesidades del sistema, destacando que el gobierno invierte solo 194 lempiras al día en atención sanitaria por persona, una cifra que, según él, no responde a la realidad del país.
Cobros en el Hospital Leonardo Martínez
A partir del 23 de diciembre de 2024, el Hospital Leonardo Martínez Valenzuela implementó un sistema de cobros por diversos servicios médicos. Según la directora del hospital, Glenda Gutiérrez, esta medida busca garantizar la sostenibilidad de la atención médica.
"Estos cobros no representan una privatización, sino una colaboración de la población para mejorar la calidad de los servicios", afirmó.
Las tarifas establecidas incluyen 20 lempiras por una consulta general, 30 lempiras por una consulta con especialista y 1,500 lempiras por una cesárea o tomografía en radiología. Además, se contemplan excepciones para pacientes que no puedan cubrir los costos, tras una evaluación del Departamento de Trabajo Social.
Reacciones de la población
La decisión del hospital ha generado preocupación entre los pacientes, especialmente aquellos de bajos recursos.
Por otro lado, las autoridades del hospital defienden la medida, argumentando que enfrentan serias limitaciones financieras y carecen de una caja chica para cubrir emergencias y necesidades básicas.
Expertos y organizaciones han señalado que el problema radica en la insuficiente inversión pública en salud. Con un presupuesto total de 430,907.8 millones de lempiras para 2025, el sector salud no ha recibido un aumento proporcional a sus necesidades.
"Incrementar el presupuesto debe ser una prioridad nacional si queremos garantizar el acceso universal a la atención médica", subrayó Santos.

