En las últimas horas han surgido nuevos detalles sobre Sury Sadai Aguilera, joven enfermera de 27 años que murió repentinamente la madrugada del martes 11 de marzo en el municipio de San Esteban, en Olancho, oriente de Honduras.
Según informó un medio de comunicación nacional, la joven falleció luego de presentar un repentino deterioro de su salud durante la madrugada del martes.
En un intento de salvarle la vida, sus familiares la trasladaron hacia un hospital de Juticalpa, en Olancho.

No obstante, la joven enfermera llegó sin signos vitales.
Tal como se informó preliminarmente, Aguilera murió de forma natural, presuntamente al ser víctima de un paro cardiorrespiratorio.
Según se informó, Sury Sadai fue sepultada la tarde del martes en San Esteban, de donde era originaria.
En dicho municipio, precisaron medios locales, la ahora occisa era muy querida por su labor como enfermera y sus virtudes, destacando su amabilidad, bondad y su aspecto servicial.
"Una Auxiliar de Enfermería con mucha vocación y don de servicio", lamentó Ada.

Era madre de un menor
Un centro educativo en San Esteban, que comunicó su pésame por su partida, dio a conocer que la joven enfermera era madre de un menor, quien es alumno de noveno grado de ese instituto.
Tras lo acontecido con Sury, la escuela decretó tres días de duelo sin suspensión de labores.
También hizo patente su muestra de pesar por Aguilera.

¿Qué es la muerte súbita
La Real Academia Española (RAE) define la muerte súbita como aquella sobreviene de manera repentina e inesperada en una persona aparentemente sana.
La muerte súbita puede ocurrir sin previo aviso, por lo que especialistas sugieren chequeos médicos regulares y un estilo de vida saludable para reducir el riesgo.

