Roberto Cálix, empresario del municipio de Juticalpa, Olancho, vivió para contar su testimonio de vida tras ser víctima, hace unas semanas, de un intento de secuestro del que logró escapar gracias a su audacia.
Pocos días después del atentado, el empresario del sector plástico inauguró su tercera tienda, aprovechando la oportunidad para agradecer a Dios por haberle dado una segunda oportunidad.
"Mi vida pertenece a Dios y está guardada en Él. Imagínese qué frágil, me pudo pasar algo, pero Dios peleó por mí; todo lo que tengo le pertenece a Él", expresó Cálix.
Durante su discurso, enfatizó que Dios le brindó la oportunidad de renacer, lo que lo motivó a reflexionar y mejorar como persona.
"No nos olvidemos de creer. A mis 40 años he andado por un buen camino; que Dios cubra mis negocios ya mis colaboradores. Los amo y gracias por acompañarme en estos años", añadió el olanchano.
A través de las redes sociales, los internautas no dudaron en dejar buenos mensajes a Cálix, admirados por la segunda oportunidad que recibió, ya que podría haberse convertido en otra víctima de la violencia en Honduras.
Aunque los motivos detrás del intento de secuestro permanecen en reserva, el empresario hondureño exhortó a las personas a valorar la vida ya no enfrascarse en cosas banales.
¿Cómo fue el intento de secuestro del empresario?
El pasado lunes 4 de noviembre salió un video de una cámara de seguridad que muestra el momento en que cuatro hombres intentaron secuestrar al empresario, propietario de una empresa de plásticos.
En las imágenes, se observa cómo el empresario es interceptado por sujetos que intentan forzarlo a subir a un vehículo tipo turismo de color negro. A pesar de los jalones y el violento forcejeo, el empresario opuso una resistencia, logrando frustrar los esfuerzos de sus captores, quienes huyeron del lugar al no poder llevar a cabo el secuestro.
Uno de los secuestradores murió
Miguel Matute, uno de los secuestradores, apareció malherido en la carretera hacia La Lima, Campamento, en el departamento de Olancho, falleció en el hospital San Francisco de Juticalpa el pasado domingo 3 de noviembre.
Para la Policía resultó menos complejo identificarlo, ya que en el video del intento de secuestro aparecía con el rostro descubierto.

