El Hospital Mario Catarino Rivas reportó el ingreso de un menor de 10 años, procedente de Roatán, Islas de la Bahía, quien sufrió la amputación de su mano derecha tras la explosión de un mortero mientras celebraba la Navidad. Este lamentable hecho lo convierte en el noveno caso de quemaduras graves por pólvora atendido en el centro asistencial durante las festividades. El niño manipulaba el artefacto cuando ocurrió la explosión, causando daños severos en ambas extremidades superiores. Según los médicos, la mano derecha fue completamente destruida, y la otra mano presenta lesiones que requieren atención especializada. A su llegada al hospital, el niño fue sometido a los primeros tratamientos, y se espera que reciba una cirugía reconstructiva en las próximas horas. Incremento alarmante de casos de quemaduras Con este caso, el Hospital Mario Catarino Rivas ha registrado seis pacientes pediátricos y tres adultos con quemaduras graves relacionadas con la manipulación de pólvora durante la Nochebuena. Entre los menores atendidos destaca una niña de 16 años de Atlántida, quien perdió dos dedos de su mano izquierda; un adolescente de 14 años con afectaciones oculares; y un niño de 4 años, originario de Copán, que también sufrió daños en la vista. En cuanto a los adultos, uno presentó quemaduras faciales graves, mientras que otro sufrió la amputación traumática del dedo pulgar de su mano derecha. Más casos reportados en el país El Hospital Escuela, en Tegucigalpa, también reportó casos graves, incluyendo el de un niño de 7 años de San Lorenzo, Valle, quien perdió los dedos anular y meñique de su mano izquierda tras la explosión de un cohete. La fractura expuesta obligó a los médicos a realizar una amputación parcial. Llamado a la prevención Las autoridades de salud han reiterado el llamado a los padres de familia a no permitir que los menores manipulen artefactos de pólvora, ya que estas prácticas representan un grave riesgo para su integridad física. Además, alertaron sobre la posibilidad de más ingresos durante los próximos días debido a los efectos de las celebraciones de fin de año.