El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una fuerte advertencia militar a la República Islámica de Irán. El mandatario republicano aseguró en las últimas horas que su país mantiene "1,000 misiles armados, preparados y apuntados" para atacar territorio iraní si Teherán intenta orquestar un atentado en su contra.

La fuerte declaración surge luego de que trascendieran informes de inteligencia internacional. Según estas versiones, el gobierno de Israel habría alertado a Washington sobre un supuesto complot de agentes iraníes para asesinar al jefe de Estado norteamericano.

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La orden de Trump al Pentágono

A través de su red social, Truth Social, Trump detalló la magnitud de la represalia bélica que tiene planificada. El gobernante aseguró que la primera línea de ataque consta de 1,000 proyectiles, los cuales serían secundados de forma inmediata por miles de misiles más si el gobierno persa ejecuta sus amenazas.

Trump confirmó que ya giró instrucciones directas al Ejército de EE. UU. para "diezmar totalmente y destruir todas las zonas de Irán" en caso de sufrir un ataque.

Añadió que la directriz militar tiene un año de vigencia inicial. El mandatario cerró su mensaje con una llamativa y polémica frase: "¡Alabado sea Alá! Presidente Donald J. Trump".

Captura de pantalla
El presidente de EE. UU., Donald Trump, amenazó con lanzar más de 1,000 misiles contra Irán si el gobierno de Teherán intenta asesinarlo. Foto: captura de pantalla

A pesar del tono beligerante, el propio Trump matizó la urgencia del peligro durante una entrevista con The New York Post. En ella dio a entender que no existe un complot reciente probado, aunque sostuvo que Teherán lo considera un objetivo prioritario desde hace varios años.

Ruptura del alto el fuego e impacto económico

Este cruce de amenazas sepulta de forma definitiva el alto el fuego alcanzado el pasado 17 de junio de 2026. Dicho pacto buscaba poner fin a las hostilidades, abrir negociaciones nucleares y mantener liberado el estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio de petróleo mundial.

La crisis recrudeció luego de que el Departamento del Tesoro de EE. UU., a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), impusiera nuevas sanciones económicas. Las medidas congelan los activos del empresario Ali Ansari, acusado de dirigir una red financiera internacional clandestina en beneficio del líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí.

Según Washington, Ansari utilizó el disuelto Ayandeh Bank para desviar miles de millones de dólares hacia la Guardia Revolucionaria Islámica. Para evadir los controles, la red operaba mediante empresas de cobertura ubicadas de forma estratégica en Hong Kong y los Emiratos Árabes Unidos.

Irán acusa a EE. UU. de violar acuerdos

La respuesta diplomática de Teherán fue inmediata. El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, acusó formalmente a Estados Unidos de quebrantar el memorando de entendimiento bilateral firmado a mediados de junio.

Araqchí señaló en la red social X que las nuevas sanciones económicas violan de forma directa el párrafo 9 del acuerdo de paz, el cual prohibía restricciones financieras mutuas. El diplomático iraní concluyó advirtiendo a la Casa Blanca que "solo puede haber cumplimiento mutuo" para evitar un conflicto abierto en Oriente Medio.

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