El miércoles 7 de mayo dará inicio el cónclave en el que 133 cardenales electores, todos menores de 80 años y procedentes de los cinco continentes, se reunirán en la Capilla Sixtina para elegir al 267º Pontífice de la Iglesia Católica.
La solemne ceremonia comienza con la tradicional expresión “Extra omnes”, que marca el cierre de puertas y el inicio formal del proceso. Antes de ingresar a la Capilla Sixtina, los purpurados se congregarán en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico para formar la procesión.
El Cónclave será presidido por el cardenal Pietro Parolin, exsecretario de Estado, quien también será el primero en emitir su voto. Parolin tiene a su cargo el juramento de los cardenales, quienes se comprometen a respetar el secreto del proceso y actuar guiados por la conciencia y el bien de la Iglesia.
Según la información oficial del Vaticano, el orden de votación se rige por la precedencia entre cardenales. Junto a Parolin, los primeros en votar serán los cardenales Fernando Filoni, Luis Antonio Tagle, Jean-Claude Hollerich y Louis Raphaël I Sako.
Vaticano revela protocolo de votación
Los últimos en emitir su voto serán los cardenales Ángel Fernández Artime, Audrys Juozas Bačkis, Timothy Radcliffe, Giovanni Baggio y George Alencherry.
El mundo católico se mantiene atento al desarrollo de este cónclave, en el que se espera que, tras varias rondas de votación, emerja el nombre del sucesor de San Pedro.
¿Cómo se realizará el cónclave?
El cónclave es el proceso mediante el cual la Iglesia Católica elige a un nuevo papa. Solo participan cardenales menores de 80 años, quienes se reúnen en la Capilla Sixtina del Vaticano para llevar a cabo la elección. Antes de comenzar, los cardenales celebran una misa especial y luego ingresan en procesión a la Capilla, donde se pronuncia el tradicional “Extra omnes” para cerrar el recinto y dar inicio al cónclave.
Cada cardenal presta juramento de secreto y compromiso con una elección justa. Posteriormente, se inician las votaciones, que pueden realizarse hasta cuatro veces al día (dos por la mañana y dos por la tarde). Para que un candidato sea elegido papa, debe obtener una mayoría de dos tercios de los votos. Si no hay consenso, las papeletas se queman con productos que generan humo negro; si se alcanza la elección, el humo es blanco.
Cuando un cardenal obtiene los votos necesarios, se le pregunta si acepta el cargo. Si responde afirmativamente, elige el nombre con el que será conocido como Pontífice. Esta elección es completamente libre y suele tener un significado espiritual o de continuidad con papados anteriores.
Finalmente, el anuncio oficial se realiza desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, donde se proclama el tradicional “Habemus Papam”. Luego, el nuevo papa aparece ante los fieles para impartir su primera bendición Urbi et Orbi, marcando así el inicio de su pontificado.
VEA ACÁ: El perfil del nuevo papa, según los cardenales antes de entrar en el cónclave

