En Brasil, varios videos han circulado en redes sociales mostrando a conductores atropellando a presuntos ladrones que intentaban asaltarlos, en lo que parece ser un acto de autodefensa.

La viralización de estas imágenes ha generado controversia, aunque se desconoce si las autoridades han permitido oficialmente esta práctica como parte de las políticas de seguridad.

El origen de estas acciones se remonta a las declaraciones del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), quien propuso cambios en las leyes para permitir que policías y militares pudieran matar a criminales en el cumplimiento de su deber, sobre todo cuando enfrentaban "agresiones injustas".

Según Bolsonaro, los delincuentes, en especial los moto-asaltantes que cometían robos, debían ser "abatidos como cucarachas", lo que desató una ola de críticas de grupos de derechos humanos y organizaciones sociales.

Esta medida buscaba reducir los crímenes violentos, otorgando una mayor libertad a las fuerzas de seguridad para disparar y enfrentarse a los delincuentes sin enfrentar repercusiones legales, siempre que actuaran bajo el principio de legítima defensa.

Sin embargo, no está claro si la política de atropellar a los asaltantes ha sido oficialmente sancionada por las autoridades, o si se trata de una reacción espontánea de los ciudadanos ante el miedo y la frustración que sienten al verse desprotegidos frente a los delincuentes.