La comunidad católica de Manto, Olancho amaneció con sorpresa e indignación tras conocer la desaparición de la Virgen del Tránsito, una imagen religiosa con más de cien años de antigüedad que se encontraba en el templo local.

La noticia ha generado preocupación entre los feligreses, quienes aseguran que el hecho ocurrió de manera misteriosa, ya que solo los responsables de la parroquia tienen acceso a las llaves del templo.

Comité de restauración de Manto exige respuestas

Integrantes del comité de restauración de la parroquia manifestaron al programa "La Tarde" de TSi, que estaban listos para financiar la reparación de la imagen, debido a los daños visibles que presenta por el paso del tiempo.

Sin embargo, según denunciaron, el párroco Héctor Juárez se opuso rotundamente al proceso de restauración, argumentando que la Virgen no podía ser reparada.

“El pueblo está alarmado porque la Virgen no aparece. Nosotros responsabilizamos al padre Héctor, ya que solo ellos tienen acceso a la iglesia”, expresó Albertina Reyes, miembro del comité.

Controversia por propuesta de incineración

La tensión aumentó luego de que los feligreses recordaran lo dicho por el sacerdote durante la homilía del domingo anterior, donde supuestamente planteó que la Virgen del Tránsito debía ser incinerada a causa de su deterioro y reemplazada por otra advocación: la Virgen de la Rosa Mística.

Esta propuesta ha causado rechazo entre los habitantes, quienes la consideran un atentado contra el patrimonio histórico y cultural de la comunidad.

“Los santos de esta iglesia, construida en tiempos coloniales, tienen un valor incalculable. El padre puede colocar otra imagen, pero no sustituir ni quemar la Virgen de Tránsito”, señaló Reyes.

Patrimonio cultural de Olancho en riesgo

Los fieles recalcan que la imagen desaparecida no solo representa un símbolo de fe, sino también un patrimonio de valor histórico. Además agregaron que este debería ser protegido por la Iglesia y el Estado.

La población exige transparencia sobre el paradero de la imagen y pide a las autoridades eclesiásticas pronunciarse con claridad.

Hasta el momento, el sacerdote no ha respondido a los llamados de la feligresía, lo que mantiene en incertidumbre a toda la comunidad de Manto, Olancho.

De igual forma, la producción de La Tarde intentó comunicarse con el párroco pero no contestó. Un líder de la Iglesia católica en Tegucigalpa aseguró que quien debe definir el destino de la imagen es el obispo de la zona.