En el marco de las celebraciones de Semana Santa, el arzobispo de Tegucigalpa, monseñor José Vicente Nácher Tatay, hizo un llamado a los hondureños a vivir estos días santos en un ambiente de alegría familiar, pero también con reflexión profunda y sentido de espiritualidad.
Tras su salida de la Basílica Menor de Suyapa al celebrar la misa crismal, el prelado destacó la importancia de este tiempo litúrgico no solo como un período de descanso, sino como una oportunidad para renovar la fe y fortalecer el compromiso cristiano.
Testigos de esperanza
En su mensaje pastoral, el arzobispo insistió en la necesidad de que los creyentes se conviertan en testigos auténticos de esperanza, especialmente en un contexto de desafíos sociales y espirituales para el país.
"La esperanza no se hace, no se crea con frases sueltas, sino con un discurso completo, con un testimonio que queda reflejado en nuestras vidas, en nuestra ilusión, en nuestra coherencia y, también, ¿por qué no?, a veces, cuando haga falta, en nuestra valentía", afirmó en entrevista para noticiero Hoy Mismo, de TSi.
Asimismo, monseñor Nácher remarcó que estos signos de esperanza no deben fundarse en las propias fuerzas humanas, sino en Jesucristo, "el Señor que nos ama profundamente".
Invitación a vivir con sentido los días santos
De igual modo, Monseñor Nácher concluyó su intervención haciendo una invitación abierta a toda la población hondureña en la previa del Triduo Pascual de la Semana Santa.
"Invitamos a todos a vivir estos días santos con alegría, en ambiente familiar, días de descanso, pero a la vez también de reflexión y de espiritualidad. Ojalá que puedan llegar o seguir, por los medios, los diferentes actos litúrgicos que nos introducen en este misterio", expresó.
Dirigiéndose al país, agregó: "A todos y cada uno de ustedes, queridos hondureños, hondureñas, hermanos, amigos: ¡Feliz Semana Santa!".
Más de 120 sacerdotes renovaron sus promesas
Por otro lado, Monseñor Nácher informó que más de 120 sacerdotes y religiosos de la Arquidiócesis participaron en la renovación de sus promesas sacerdotales, en un acto litúrgico marcado por la comunión eclesial y la devoción del pueblo.
"Estamos muy contentos. También una basílica repleta de fieles, expresando el cariño y agradecimiento a los presbíteros y diáconos", expresó el arzobispo, al tiempo que calificó la jornada como una verdadera fiesta espiritual.
El arzobispo de Tegucigalpa explicó que la misa crismal marca el inicio del Triduo Pascual, que incluye los oficios del Jueves Santo, el Viernes Santo con la adoración de la cruz y la Vigilia Pascual del sábado por la noche.
Finalmente, Monseñor Nácher subrayó que este ciclo litúrgico es "tan importante para nosotros y en el que celebramos y expresamos nuestra fe en la resurrección de Cristo".
Semana Santa: fe, cultura y turismo
La Semana Santa en Honduras representa una de las celebraciones más importantes tanto a nivel religioso como cultural.
Durante esta temporada, miles de fieles participan en procesiones y actividades litúrgicas en ciudades como Tegucigalpa, Comayagua y Gracias, entre otras, donde se llevan a cabo expresiones de fe que atraen también a visitantes nacionales e internacionales.
Además, esta época es aprovechada para el descanso y el turismo, siendo destinos como Tela, La Ceiba y Roatán puntos clave para quienes buscan disfrutar de playas, ríos y balnearios. La gastronomía también tiene un lugar especial, con platillos típicos como el pescado seco, mariscos y sopas tradicionales.
Más allá del fervor religioso, la Semana Santa impulsa la economía local, especialmente en el sector turismo, reforzando su valor como un periodo significativo para la vida espiritual y económica de Honduras.

