Un adolescente identificado como Anderson Josué Espinal Montoya, de tan solo 15 años, murió la noche del sábado tras colisionar su motocicleta con un camión en la colonia Brisas de Altamira. Su familia, que en ese momento desconocía lo ocurrido, reveló los últimos momentos del menor antes del accidente.
Según informaron sus padres, el sábado por la tarde, el joven estudiante le pidió a su papá que le prestara la motocicleta porque iría con unos compañeros a terminar sus tareas.
Sin considerar el peligro de un posible accidente, el padre le entregó las llaves del vehículo de dos ruedas. En la noche, Anderson se dirigió a un lugar relativamente distante de su casa para reunirse con un amigo.
A eso de las 9:40 p.m. del sábado, cuando regresaba a su hogar, el joven impactó contra un pequeño camión, resultando con lesiones de gravedad. Testigos afirmaron que falleció pocos minutos después.
En la madrugada del domingo, ingresaron el cuerpo del menor a la morgue en calidad de desconocido, ya que no portaba documentos personales debido a su edad.
A las horas de la mañana del 27 de octubre, sus padres llegaron a la morgue y pudieron identificar el cuerpo del adolescente.
El padre, que prefirió no revelar su nombre, lamentó la tragedia que vivió su hijo y lo recordó como alguien con muchos sueños por delante.
"Era un estudiante muy aplicado, muy querido en la colonia, y además trabajaba en una ferretería, donde lo consideraban un buen compañero", contó el consternado padre.
Comentó que hacía algunas semanas su hijo le había dicho que quería ayudarlo a emprender un negocio “y que iba a comprar su propia motocicleta”.
"Yo le dije que mejor comprara un carro porque la motocicleta era muy peligrosa", manifestó el papá.
La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) dice que en lo que va de 2024, se han registrado más de 10,000 accidentes de tránsito en el país. Estos accidentes constituyen una de las principales causas de muerte, con un promedio diario de cuatro a cinco fallecimientos.

