El reciente incremento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), anunciada por el Banco Central de Honduras (BCH), tendrá efectos profundos en el sistema financiero y en el acceso al crédito de miles de hondureños, advirtió este martes el director de Investigación de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Ricardo Matamoros.

En una entrevista con HRN, Matamoros destacó que el incremento de la TPM afectará especialmente a aquellos que buscan financiamiento para comprar una casa, un carro o iniciar un negocio, ya que tendrán que enfrentar tasas de interés más altas.

“El aumento reducirá la actividad económica, generará menor crecimiento y menos empleo, afectando negativamente a la economía nacional”, explicó Matamoros.

Además, el investigador señaló que, aunque economistas ya preveían un alza de la TPM, lo que resulta preocupante es la manera abrupta en la que se implementó. Esta medida también abarcará a las cooperativas y los préstamos empresariales, afectando a toda la cadena de crédito del sistema financiero hondureño.

Impacto directo en los consumidores

Para quienes ya tienen créditos a tasas variables, la subida se sentirá rápidamente: Matamoros explicó que las tasas de los préstamos personales o para vehículos podrían pasar del 14 % o 15 % al 22 %, aumentando las cuotas mensuales en unos 1,000 a 2,000 lempiras. Solo quienes tengan acuerdos de préstamos a tasa fija estarían protegidos de estos incrementos.

El impacto en el consumo será evidente, ya que las personas estarán menos dispuestas a endeudarse, afectando sectores como el inmobiliario y automotriz.

Esto a su vez podría desacelerar la economía en los primeros meses del próximo año, especialmente con el contexto de las elecciones internas, un período que Matamoros prevé como complicado para el país.

“Los bancos cuentan con su propio capital para otorgar préstamos a los ahorrantes, pero también pueden solicitar financiamiento al Banco Central de Honduras (BCH) para llevar a cabo sus operaciones, incluyendo la compra y venta de bonos del Estado. Con el aumento de la Tasa de Política Monetaria (TPM), el acceso de los bancos al dinero del BCH se encarece, y esta carga adicional se transfiere inevitablemente al consumidor final”, informó.

Revisión de prácticas bancarias

Matamoros también denunció que algunos bancos en el país ya habían comenzado a incrementar las tasas desde agosto, lo cual, según él, debería investigarse.

Habitualmente, el alza en la TPM toma entre seis y ocho meses en reflejarse en el sistema bancario, por lo que este ajuste anticipado podría resultar perjudicial para los consumidores.

“Cuando el BCH sube la TPM, el acceso al crédito se encarece, y este aumento se traslada finalmente al consumidor”, explicó Matamoros.

Ante el panorama, Matamoros instó a los hondureños a mantener una buena gestión financiera y considerar el impacto de los préstamos antes de comprometerse con una deuda en las actuales condiciones.