La nueva regla del presidente estadounidense, Donald Trump, que obliga a solicitantes de la 'green card' a regresar a sus países mientras esperan una decisión migratoria, supone un nuevo golpe a la migración legal y puede afectar a más de medio millón de personas al año, advierten especialistas.
La normativa, que comenzó a aplicarse la semana pasada, establece que muchos migrantes que actualmente se encuentran dentro de territorio estadounidense ya no podrán completar el proceso de ajuste de estatus para obtener la residencia permanente sin salir del país.
En lugar de finalizar el trámite dentro de Estados Unidos, deberán regresar a sus países de origen y continuar el procedimiento en consulados estadounidenses, una práctica que especialistas consideran un importante retroceso para la migración legal.
¿Qué cambia con la nueva regla?
Hasta ahora, gran parte de los extranjeros elegibles para obtener la residencia permanente podían realizar el llamado "ajuste de estatus" sin abandonar Estados Unidos.
Este mecanismo permitía que los solicitantes permanecieran junto a sus familias, conservaran sus empleos y continuaran con su vida cotidiana mientras las autoridades migratorias analizaban sus casos.
Con la nueva política, muchos de esos migrantes deberán abandonar el país y esperar una decisión desde el extranjero.
La medida rompe con una práctica que, según expertos, ha estado vigente durante décadas y que formaba parte de los mecanismos establecidos por el Congreso estadounidense desde 1952.

Más de medio millón de personas podrían verse afectadas
Aunque todavía no existe una cifra oficial sobre el alcance exacto de la medida, especialistas consideran que el impacto será significativo.
Daniel Costa, director de investigación sobre leyes y políticas migratorias del Economic Policy Institute (EPI), señaló que más de la mitad de las personas que obtienen una "green card" cada año lo hacen mediante el ajuste de estatus dentro de Estados Unidos.
Las estadísticas más recientes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) muestran que durante el año fiscal 2024 más de 782 mil personas lograron obtener la residencia legal permanente a través de ese mecanismo.
Esto significa que cientos de miles de migrantes podrían verse obligados a modificar completamente sus planes migratorios.
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Familias podrían quedar separadas por meses o años
Uno de los principales temores de los especialistas es el efecto que la medida tendría sobre las familias.
La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) advirtió que muchos solicitantes son familiares inmediatos de ciudadanos estadounidenses y podrían verse obligados a permanecer fuera del país durante largos períodos.
Según los expertos, los tiempos de espera en algunos consulados pueden extenderse por meses e incluso años.
Además, muchas personas podrían perder sus empleos al verse obligadas a abandonar Estados Unidos mientras sus solicitudes permanecen pendientes.
"Esto va a complicar la vida de mucha gente porque tendrán que dejar sus trabajos y separarse de sus familias", advirtió Costa.

También afectará a beneficiarios de TPS y permisos humanitarios
La política no solo impactaría a familiares de ciudadanos estadounidenses.
Abogados migratorios señalan que también podrían verse afectados trabajadores con empleo legal, beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), personas con permisos humanitarios conocidos como "parole" y migrantes que han vivido durante años en territorio estadounidense.
Sin embargo, expertos indican que aún existen dudas sobre el verdadero alcance de la medida.
Según AILA, el memorando emitido por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) contiene términos ambiguos y no especifica con claridad todas las excepciones o categorías afectadas.
Acusan a Trump de endurecer la migración legal
Diversos analistas consideran que esta decisión forma parte de una estrategia más amplia para reducir la inmigración legal.
Daniel Costa sostuvo que las acciones impulsadas por la administración Trump no se limitan al combate de la inmigración irregular, sino que también buscan restringir las vías legales de ingreso y permanencia.
Entre las medidas recientes citó las limitaciones al asilo en la frontera con México, la reducción de beneficios migratorios temporales, restricciones a programas de refugiados y cambios en el procesamiento de visas para numerosos países.
Temen impacto económico en Estados Unidos
Especialistas también alertan sobre posibles consecuencias económicas.
Antes del regreso de Trump a la Casa Blanca, aproximadamente uno de cada cinco trabajadores en Estados Unidos era inmigrante.
Los expertos consideran que una reducción significativa de la migración legal podría afectar sectores productivos que dependen de mano de obra extranjera.
Además, advierten que la combinación de restricciones migratorias, conflictos internacionales y desaceleración económica podría generar nuevos desafíos para el mercado laboral estadounidense en los próximos años.
Mientras tanto, miles de migrantes permanecen a la espera de conocer cómo se aplicará la nueva normativa y si sus procesos de residencia se verán afectados por los cambios impulsados desde Washington.
