La Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco) informó en las últimas horas sobre la captura en San Pedro Sula, Cortés, de un reo que se fugó del centro penal de Támara, en Francisco Morazán.
El detenido fue identificado como Brayan Josué Romero López, de 30 años, conocido en el mundo criminal con el alias de "El Chino", originario de Santa Bárbara.

De acuerdo con el reporte policial, el detenido tenía la medida de prisión preventiva por la comisión de tres delitos. No obstante, se habría escapado el pasado martes del recinto penitenciario y huyó hacia la zona norte del país.
En un trabajo conjunto, los agentes de la Dipampco lograron ubicarlo y detenerlo en la Gran Central Metropolitana de buses de la capital industrial. Al parecer, desde este punto intentaba movilizarse a otro sector del país para evadir la justicia.
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Antecedentes y nuevos cargos
Los registros policiales indican que lo habían procesado judicialmente en agosto del 2025 por los delitos de: robo con violencia e intimidación agravado, porte ilegal de arma de fuego y lesiones leves en perjuicio de un menor de edad.
Luego de su captura, lo trasladaron de inmediato a las oficinas de la Dipampco para ponerlo a la orden del Ministerio Público. Ahora, se le suma el delito de quebrantamiento de la medida o condena, por lo que la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) emitirá un requerimiento por evasión.
Investigación interna
Del mismo modo, se han abierto líneas de investigación para esclarecer las circunstancias bajo las cuales logró evadir la seguridad del centro penal de Támara.

Las indagaciones permitirán deducir responsabilidades tanto administrativas como penales, para determinar si existió negligencia o complicidad en la fuga del interno.
Pena por evasión en Honduras
En Honduras, el delito de evasión se castiga cuando una persona detenida o condenada se fuga de manera ilegal. El Código Penal establece penas de cinco a diez años de prisión, las cuales pueden aumentar si hubo violencia o uso de fuerza.
También enfrentan castigos quienes ayuden en la fuga de un privado de libertad. Si están involucrados custodios o funcionarios penitenciarios, además de prisión pueden recibir multas e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
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