Desde su intervención el pasado 5 de julio, las colonias Villa Nueva y Mirador de Oriente, esta última destino de una mudanza que terminó en la muerte de cinco jóvenes, los homicidios en esos sectores del oriente de la capital hondureña se mantienen en cero, informó la Secretaría de Seguridad.

El reporte de Seguridad detalla que dichas colonias estuvieron sometidas y en los últimos 45 días después del crimen múltiple -ocurrido el 25 de junio- y 36 desde la intervención de las fuerzas del orden se ha logrado reducir significativamente la incidencia delictiva.

Además, se especifica que la baja de actos ilícitos es resultado de las medidas implementadas, como la intervención en los lugares y los allanamientos realizados, que resultaron en la captura de integrantes de maras y pandillas, a quienes se les decomisaron armas de fuego y otros materiales utilizados en actividades delictivas.

La captura de delincuentes ha permitido una reducción drástica en otros delitos, como los desplazamientos forzados, robos a personas y vehículos repartidores, extorsiones y distribución de estupefacientes.

Tras la muerte de los jóvenes, la Policía Nacional capturó a cinco presuntos homicidas, quienes fueron presentados ante la fiscalía del Ministerio Público para su proceso acusatorio.

Caso Mirador de Oriente

Según el reporte del director de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Eduardo Turcios, y del ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, la casa fue ofrecida en renta a través de Facebook por el dueño, quien fue desplazado por la estructura criminal.

La vivienda se ofreció en alquiler sin el requisito del pago del depósito. En ese sentido, la pareja Roger Alberto Coleman Dempster, de 24 años, y Annie Rachel Villatoro, de 30 años, junto con sus amigos Kenneth Cruz, Alejandro Aceituno y Elías Izaguirre, efectuaron la mudanza.

Fueron raptados y sus cuerpos en estado de descomposición fueron hallados en una montaña en el municipio de Tatumbla en el departamento de Francisco Morazán.