La Corporación Financiera de Desarrollo de los Estados Unidos (DFC) notificó oficialmente su disposición para ejecutar una millonaria inversión en la ENEE para mejorar el sistema eléctrico de Honduras.
Según explicó el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, en el foro de debates Frente a Frente, de Canal 5 de Televicentro, el gobierno estadounidense busca mitigar el riesgo financiero del sector energético mediante este histórico respaldo de capital.
Sin embargo, la DFC condiciona los fondos al éxito de la nueva propuesta de ley en el Congreso Nacional y a la reducción inmediata de las pérdidas de energía.
Al respecto, Peña Panting, confirmó la recepción del documento escrito enviado por el director de la DFC.
Esta respuesta surge tras la reciente visita del subsecretario del Departamento de Estado de EE. UU., Kaleb Ward, quien evaluó el potencial de diversificación energética del país.
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Transparencia y atracción de capital extranjero
Las autoridades hondureñas enfatizan que el acercamiento con la DFC y el Fondo Monetario Internacional (FMI) obedece a un cambio radical en la estrategia de gobernanza.
Peña Panting explicó que las jornadas de trabajo buscan edificar certidumbre institucional y reglas claras para los inversionistas globales.
"En este proceso de estos meses no ha sido solamente escribir un proyecto de ley; ha sido tocar base con muchas entidades para ver si lo que se está haciendo genera confianza", manifestó el titular de la ENEE.
Es así que el funcionario precisó que el nuevo discurso del Estado hondureño exige el cumplimiento estricto de parámetros de transparencia internacional para habilitar el flujo de recursos extranjeros de manera competitiva.
"Yo esperaría que ese tipo de mensajes institucionales serios sea lo que queremos para abrir la válvula de la inversión en el país, y que esa válvula ayude a oxigenar la distribución, transmisión y generación pública, privada, multilateral, internacional, local... todo por igual", puntualizó el gerente de la ENEE sobre la inversión del DFC.
Regulación técnica y gobernanza de la ENEE
Por su parte, el presidente de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), Héctor Corrales, ratificó que el diseño del mercado energético nacional cumple con los estándares requeridos por los inversionistas globales.
No obstante, advirtió que la viabilidad del plan depende de la integridad absoluta de la reforma legal enviada al Poder Legislativo.
"Nos están diciendo: 'El marco regulatorio y el diseño de mercado que ustedes están creando vale la pena para invertir, con tal de que reduzcan las pérdidas y puedan pagar después'", argumentó Corrales.
El regulador precisó que la estructura interna de las tres nuevas subsidiarias de la ENEE operará bajo esquemas de Sociedades Anónimas (S.A.).
Esto obliga a la conformación de juntas directivas y consejos directores rigurosos enfocados en la gobernanza institucional.
"A ellos les explicamos en su visita cuáles son los principios rectores, e incluyen: cero favoritismo e institucionalidad. Si las piezas de la propuesta de ley no funcionan o se debilitan algunas, el esfuerzo se cae", sentenció el presidente de la CREE.
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El millonario desafío financiero de la estatal
Esta crucial decisión del Gobierno de Honduras sobre la inversión del DFC en la ENEE acontece en un escenario financiero sumamente complejo para la estatal eléctrica hondureña.
Informes del exgerente interino de la ENEE, Érick Tejada, revelan que la institución arrastra una deuda histórica acumulada que supera los 110,000 millones de lempiras.
De este total adeudado, al menos 10,500 millones de lempiras corresponden a obligaciones vencidas con los generadores privados de energía en el país.
Estos pasivos acumulados significaron una erogación anual cercana a los 7,000 millones de lempiras durante los últimos cuatro años solo para cubrir el servicio de la deuda.
A pesar de la magnitud de las cifras, la administración destaca que la estatal eléctrica contuvo el crecimiento de la deuda a un promedio del 2.5% anual.
Este porcentaje muestra un fuerte contraste frente al 64% de expansión registrado durante los 13 años anteriores.
Finalmente, la gerencia técnica hereda la tarea imperativa de estructurar un plan definitivo de refinanciamiento.
Dicha estrategia exige reducir las pérdidas técnicas y no técnicas en al menos un 6.5% utilizando una línea de endeudamiento aprobada por el Congreso Nacional de 700 millones de dólares para saldar obligaciones y avanzar en la licitación de 1,500 megavatios.
