"Estas conversaciones ocurren de forma regular. Seguimos sin tener un cambio de política en cuanto a la presencia de Cuba en la lista", expresó el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Vedant Patel, en una rueda de prensa.

Patel justificó que Washington y La Habana tienen que llevar a cabo "tareas de cooperación importantes" porque comparten frontera marítimas, y aseguró que los diálogos de seguridad con la isla se realizan cada cierto tiempo.

Sin embargo, insistió en que "el régimen tiene una larga trayectoria de represión contra la sociedad civil y otros factores que hacen que siga dentro de la lista" de promotor del terrorismo.

Reuniones

Las conversaciones en cuestión tuvieron lugar el jueves y viernes pasado en La Habana, donde representantes de ambos Gobiernos tuvieron un intercambio técnico sobre cooperación para el enfrentamiento al terrorismo.

Trataron acerca del secuestro de aeronaves y embarcaciones marítimas, así como del empleo de redes digitales con fines violentos, según informó el Ministerio del Interior cubano.

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La inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo en enero de 2021 fue una de las últimas decisiones que tomó el Gobierno de Donald Trump (2017-2021) antes de dejar el poder.

Estados Unidos justificó entonces la medida, que conlleva varias sanciones, aludiendo a la presencia en la isla de miembros de la guerrilla colombiana del ELN, que viajaron a La Habana para iniciar negociaciones de paz con el Ejecutivo de Colombia.

Salida temporal

La isla había salido de la lista en 2015, durante la etapa de acercamiento impulsada por el entonces presidente estadounidense Barack Obama (2009-2017) y frenada por Trump, que durante su mandato redobló las sanciones sobre La Habana y frenó el "deshielo".

La actual Administración de Joe Biden ha hecho algunos gestos hacia la isla, como la eliminación del límite de remesas para Cuba, pero sigue lejos del acercamiento de Obama. 

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