La deuda pública de Honduras mantiene una tendencia creciente que genera preocupación en diversos sectores económicos, pues al 31 de diciembre de 2021, al cierre de la administración anterior, el saldo total de la deuda ascendía a 15,679 millones de dólares, según datos de noticiero Hoy Mismo de TSi.
Sin embargo, al 31 de marzo de 2024, esta cifra se elevó a 17,250 millones de dólares, lo que representa un incremento de 1,571 millones de dólares en poco más de dos años.
A este aumento se suman nuevas aprobaciones legislativas de deuda externa por alrededor de 550 millones de dólares en abril y mayo recientes, lo que proyecta un saldo que supera los 17,800 millones de dólares.
¿Gasto excesivo sin respaldo'
Para el caso, Lilian Rivera, directora de Gobernanza Económica de la Asociación para una Sociedad Más Justa (ASJ), advirtió que el incremento de la deuda pública en Honduras obedece a un gasto excesivo sin respaldo en ingresos suficientes.
En ese aspecto, recordó que el gobierno inició su gestión declarando una emergencia fiscal que habilitó más endeudamiento y uso de reservas internacionales.
Al respecto, Rivera señaló que, pese a los anuncios de reducción de la deuda en relación con el PIB, en términos absolutos el saldo supera los 17,000 millones de dólares, elevando los pagos por servicio de deuda.
Esto representa una cuarta parte del Presupuesto General de la administración central.
De igual manera, criticó las altas contrataciones de deuda en esta administración, que duplican el promedio anual del periodo 2014-2021. Mientras antes se contrataban 700 millones de dólares por año, ahora la cifra ronda los 1,500 millones.
Asimismo, cuestionó la baja ejecución de fondos externos, que apenas alcanza un 65 % en promedio, generando costos innecesarios por comisiones de compromiso por recursos no desembolsados.
Rivera advirtió que el endeudamiento sigue en aumento sin acciones claras para contener el gasto, lo que presiona el presupuesto público en un año electoral, cuando tradicionalmente el gasto crece aún más.
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'Esfuerzo fiscal insuficiente'
Mientras tanto, Mario Palma, economista del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (Fosdeh), enfatizó que, pese a los pagos constantes de deuda, el saldo total sigue incrementándose, según los datos oficiales de Finanzas.
La situación refleja un esfuerzo fiscal insuficiente para contener la tendencia.
De igual modo, resaltó que un 60 % de la deuda actual es no concesional, lo que encarece las condiciones de pago al implicar mayores tasas de interés y plazos más cortos, producto de la reclasificación de Honduras como país de renta media baja.
Asimismo, Palma insistió en que este tipo de deuda más costosa debe destinarse prioritariamente a inversión pública productiva que genere crecimiento económico, no a gasto corriente.
El experto hizo un llamado a la transparencia en el uso de los recursos provenientes de deuda, para garantizar un impacto positivo en la economía nacional.
Finalmente, advirtió que la mala utilización de deuda cara puede agravar las finanzas públicas si no se traduce en obras e infraestructura que mejoren la competitividad del país.
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'Falta de planificación y ejecución eficiente'
Mientras tanto, Julio Raudales, expresidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), advirtió que el déficit entre gasto público e ingresos fiscales obliga al gobierno a endeudarse más, duplicando el promedio anual de contratación respecto a gestiones pasadas.
En ese sentido, criticó la falta de planificación y ejecución eficiente de los recursos obtenidos por deuda, reflejada en servicios públicos deficientes como hospitales desabastecidos, carreteras deterioradas y escuelas con condiciones precarias.
Raudales comparó la situación fiscal del país con una familia que usa préstamos para pagar deudas previas sin mejorar su calidad de vida, lo que lleva a una espiral de endeudamiento insostenible.
Para el caso, señaló que gran parte de la deuda contratada solo sirve para pagar gasto corriente, como sueldos y publicidad estatal, sin traducirse en inversión productiva o infraestructura que beneficie a la población.
El analista lamentó que tras la condonación de deuda de 2005, Honduras volvió a elevar su endeudamiento a niveles históricos, sin mejoras visibles en el bienestar de la ciudadanía.
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