En medio de un profundo ambiente de oración, entre aplausos, la luz de las velas, el clero de la Iglesia Católica de Honduras, Diócesis de Choluteca, y la comunidad cristiana dio el último adiós a monseñor Teodoro Gómez.
El obispo de la "Sultana del Sur" falleció el lunes 28 de septiembre por causas naturales en Madrid, España, sitio por el que transitaba previo a una visita oficial en Roma. Tras su fallecimiento, las autoridades coordinaron su repatriación para poderle dar cristiana sepultura.
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Honras fúnebres y veneración del cuerpo
Los restos mortales de Teodoro Gómez arribaron por la vía aérea al Aeropuerto Internacional de Palmerola en Comayagua, zona central de Honduras. Luego, lo trasladaron en una caravana solemne hasta Choluteca, donde todo estaba listo para sus honras fúnebres.
El auditorio del Instituto Santa María Georetti fue insuficiente para albergar a la gran cantidad de personas, procedentes de diferentes puntos del país, que llegaron a venerar sus restos en medio del respeto y a darle el último adiós.
Cortejo fúnebre, misa y sepelio
A primeras horas de esta mañana, el cuerpo de monseñor se trasladó en una procesión solemne desde el Instituto Santa María Georetti, hasta la Catedral Inmaculada Concepción. Durante todo el trayecto se rezó el rosario, se entonaron cantos y se acompañó con cariño a monseñor hasta su última morada.

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Una vez en el templo, se inició con la misa de exequias, presidida por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez. Asimismo, estuvo cocelebrada por sacerdotes de la Diócesis de Choluteca y otros que llegaron a la ciudad para acompañar a monseñor, entre ellos monseñor Simón Bolívar Sánchez, nuncio apostólico en Honduras.
Un pastor y compañero
Durante la homilía, el cardenal Rodríguez recordó el don de servicio de monseñor Gómez, su entrega con Choluteca y la vocación sacerdotal que permanecerá en los corazones de muchos hasta la eternidad.
"Un sacerdote, un obispo que sirvió la mesa de la Santa Eucaristía y la mesa de los pobres, es claro que no se presentó con las manos vacías. La Diócesis de Choluteca y la Conferencia Episcopal hemos perdido claramente a un hermano, pero en la fe sabemos bien que no lo hemos perdido, más bien lo hemos ganado", indicó el cardenal.
Tras la extensa y concurrida misa de cuerpo presente, se procedió con el sepelio de los restos de monseñor en una cripta que se acondicionó en la misma Catedral Inmaculada Concepción de Choluteca.
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