La socióloga y exrectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Julieta Castellanos, cuestionó este viernes la concentración del poder en la figura del presidencialismo y, a la vez, la falta de equilibrio entre los poderes del Estado en Honduras. Según Castellanos, tras la presentación del Estudio de Cultura Cívica y Convivencia en Honduras, la falta de equilibrio entre los poderes y el presidencialismo ha sido evidente en la historia reciente del país. Los cacicazgos, 'yo concentro el poder, yo soy el que resuelvo'. Yo creo que eso es bastante claro. Cuando vemos, cuando en el 2009 vimos a un presidente confrontando al estado por sus ideas de instalar una cuarta urna. Lo vimos en el 2013 con un presidente destituyendo magistrados para que la reelección fuera habilitada , afirmó. Lo anterior en referencia a los expresidentes Manuel Zelaya Rosales (2006-2009), cuando intentó implementar la cuarta urna para una Constituyente, y Juan Orlando Hernández (2014-2022), cuando se reeligió en 2017 aun cuando la Constitución de la República lo prohíba. Estos hechos, según ella, revelan que los poderes del Estado no han logrado constituirse como independientes; en cambio, cuestionó que han quedado subordinados al poder del presidente de la República. Un presidencialismo afirmado Además la exrectora de la UNAH destacó que la actual administración, encabezada por la presidenta Xiomara Castro de Zelaya, ha afianzado este presidencialismo, evidenciado cuando la mandataria convocó a los militantes de Libre durante la elección de la junta directiva en el Congreso Nacional. Esa interferencia que se ve más un presidencialismo no se ha logrado en el país instalar el equilibrio de poderes , advirtió Castellanos y argumentó que el poder legislativo también ha caído bajo la influencia del presidencialismo, lo que ha derivado en una gestión del poder que disgusta mucho a la población. Expectativas desalentadoras En ese sentido, la socióloga subrayó que la percepción de la democracia en el país es limitada, ya que se considera una democracia únicamente electoral . En este contexto, la falta de expectativas es, a su criterio, alarmante. La gente dice que los hijos se vayan del país; si están estudiando, que se queden, que no regresen , comentó Castellanos, refiriéndose a la preocupación de muchos sobre el futuro en Honduras. Este descontento, según Castellanos, no solo proviene de la población más vulnerable, sino también de empresarios que afirman que sus descendientes, si encuentran oportunidades en el extranjero, deberían permanecer allí. Asimismo, la exrectora enfatizó que lo que se ve es que la justicia no funciona y que existen poderes muy fuertes que determinan el rumbo del país, lo que ha llevado a una creciente percepción de que Honduras se asemeja a un Estado fallido . El futuro político y la fragmentación partidaria Por otra parte, Castellanos propuso que, para que el país avance, es esencial establecer grandes acuerdos que valoren la democracia y los principios democráticos. En su análisis, mencionó que la fragmentación de los partidos políticos ha dificultado la posibilidad de que un solo partido gobierne, lo que contrasta con el bipartidismo predominante en décadas pasadas. La gente ve posible que el país siga adelante, pero con grandes acuerdos, valorando la democracia y los valores, los valores democráticos. Esa es una de las opciones, coaliciones políticas, ya es muy difícil que un solo partido gobierne porque los partidos hoy se han fragmentado; ya no tenemos un bipartidismo como en los años 70, 80 y 90 , apuntó. Según Castellanos, hay gente que no sabe lo que es la democracia o cree que es votar , y muchos se preguntan: ¿Para qué sirve? Esta falta de entendimiento sobre la función de la Constitución y el rol de los políticos agrava la situación. Discriminación y Estado Por último, Castellanos abordó la discriminación que enfrentan diversos sectores de la población, en especial los pueblos indígenas. Es muy doloroso conocer cómo la gente vive la discriminación, pero lo más grave es que es el mismo estado el que discrimina , expresó. En tal sentido, la socióloga advirtió que el Estado, a través de sus funcionarios, ha dejado de garantizar los derechos de todos los ciudadanos, debilitando así su condición frente al poder político.