La esposa del general en retiro Romeo Vásquez Velásquez, Lícida Zelaya, solicitó este viernes a través de HRN protección internacional para los tres generales en retiro (incluyendo a Venancio Cervantes Suazo y Carlos Roberto Puerto Fúnez) acusados de la muerte de Isy Obed Murillo.
Venancio Cervantes Suazo, exsubjefe de las Fuerzas Armadas de Honduras y el excomandante del Comando de Operaciones Especiales, Carlos Roberto Puerto Fúnez.
Zelaya aseguró que los acusados son inocentes y que están siendo perseguidos por el gobierno como parte de una venganza impulsada por el expresidente Manuel Zelaya.
"Esto es preocupante, estoy preocupada por lo que está pasando en el país. Ellos son víctimas del régimen Castro-Zelaya, como sucede en Venezuela. Este será un día de justicia y sanidad para mi esposo", argumentó Zelaya.
Creemos en la imparcialidad del juez para que se haga justicia, no solo para los generales, sino también para Isy Obed", argumentó Zelaya.
Enfatizó la importancia de investigar a fondo el caso, apuntando que se debe identificar al verdadero autor del disparo que causó la muerte de Isy Obed Murillo y no culpar a personas inocentes.
Además, expresó su preocupación por el aparente despliegue de simpatizantes del gobierno en los alrededores de los juzgados y cuestionó quién está financiando esta manifestación.
"Responsabilizo al gobierno si a mi esposo o a alguien de nuestra familia le pasa algo, ya que estamos siendo amenazados constantemente", agregó Lícida Zelaya. También pidió que se tomaran en cuenta las pruebas científicas para que se responsabilice al verdadero culpable.
Finalmente, Zelaya reiteró que su familia y su esposo son víctimas de una venganza por parte de la familia Zelaya-Castro, relacionada con los hechos ocurridos en 2009 durante el golpe de Estado que derrocó al expresidente Manuel 'Mel' Zelaya.
"Esperamos que hoy sea un día de libertad. Esto es una expresión de odio y venganza. Esperamos que se haga justicia tanto para los oficiales acusados como para el joven Isy Obed Murillo", concluyó.
La captura de los oficiales
A los tres exfuncionarios de las FF. AA., se les detuvo el pasado 5 de enero. Se les acusa de homicidio y lesiones graves en perjuicio de Isy Obed Murillo.
El 5 de julio de 2009, él y otras personas permanecían en los alrededores del Aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, a la espera del retorno al país del expresidente Manuel Zelaya Rosales, 7 días después del golpe de Estado.
De acuerdo al Ministerio Público, las actuaciones de los militares en ese entonces "fueron brutalmente desproporcionadas". Esto debido a que "dispararon de manera indiscriminada con fusiles de alto poder y grueso calibre (M16) contra ciudadanos que ejercían su derecho a manifestarse pacíficamente".

