Las Fuerzas Armadas de Honduras aseguraron que no permitirán más golpes de Estado, esto luego de la captura de tres exmiembros de la institución, entre ellos el general retirado Romeo Vásquez Velásquez, acusado por la muerte del joven Isy Obed Murillo el 5 de julio de 2009.
En un comunicado oficial, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Leonel Hernández Aguilar, expresó: "No habrá más golpes de Estado en Honduras porque las nuevas generaciones de oficiales están firmes y comprometidos con el marco legal del país".
El documento también condena cualquier golpe de Estado, señalando que estas acciones generan graves consecuencias, como el rompimiento del Estado de Derecho y la violación a la Constitución de la República.
Captura de los exoficiales
Romeo Vásquez Velásquez, Venancio Cervantes Suazo y Carlos Roberto Puerto Fúnez fueron detenidos la mañana del domingo 5 de enero.
Se les acusa de homicidio en perjuicio de Isy Obed Murillo y de lesiones graves contra Alex Roberto Zavala, ocurridas durante una movilización masiva cerca del aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, en 2009.
Recluidos
Tras la detención, los exoficiales fueron presentados en audiencia de declaración de imputado, en la que un juez les dictó detención judicial por lo que fueron remitidos a la cárcel de Támara, ubicada en el Valle de Amarateca, 27 km al noroeste de Tegucigalpa, hasta el 10 de enero, cuando se programó la primera audiencia del juicio.

