En la homilía dominical del tercer domingo de Adviento 2024, desarrollada en la Basílica Menor de Suyapa, en Tegucigalpa, Francisco Morazán, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez hizo especial énfasis en la solidaridad, abordando incluso el incendio en el Mercado Las Américas, donde las llamas consumieron más de 50 puestos de los locatarios.
Al respecto, el cardenal, citando a la Biblia, señaló que la población debería de compartir con los afectados, sobre todo en estas fechas especiales y, además, considerando que las autoridades hondureñas "no van a hacer nada".
Sobre el siniestro en el mercado capitalino, el prelado comenzó lamentando que muchos propietarios de los negocios afectados habían "invertido para ganar algunos centavos ahora en tiempo de la Navidad".
Sin embargo, lo perdieron todo por el incendio registrado entre la madrugada y la mañana del viernes 13 de diciembre.
Ante ello, precisó que los hondureños deberían de 'responder con el corazón' y no esperar a ver que el Gobierno actúe en esta situación.
"Ciertamente no podemos encerrarnos en 'hay que ver al Gobierno', el Gobierno no va a hacer nada, somos los cristianos los que tenemos que responder", sostuvo el cardenal, resaltando que los afectados no pueden quedar esperando a que "a alguno se le caiga algo".
"Si ya tenemos planeada la fiesta de Navidad, si ya tenemos planeado nuestros aguinaldos, ¿por qué no compartir como nos dice San Juan Bautista?", destacó Rodríguez.
Solidaridad ante crisis mundial
El cardenal Rodríguez manifestó que "ante esta crisis tremenda que estamos viviendo en el mundo", la población debería considerar la predicación de Juan el Bautista.
Tal predicación, según Lucas 3:11, precisa: "Respondiendo, él les decía: 'El que tiene dos túnicas, comparta con el que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo'".
Es así que el religioso destacó que las sencillas palabras de San Juan obligan a pensar que "la raíz de la injusticia está también en nuestro propio corazón".
"Las escrituras reflejan demasiado bien lo que nos mueve a cada uno y pueden reproducir también la ambición, el egoísmo, el afán de poseer que (hay) en cada uno de nosotros", agregó.
De esa manera, Óscar Andrés Rodríguez opinó que el mundo cambiaría si todas las personas practicaran las palabras de San Juan Bautista.
"Cómo cambiarían nuestros países, nuestras familias, nuestras relaciones humanas, si cada uno pensara en el otro, en lo que necesita, en lo que le falta", reflexionó.

