El Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa) advirtió sobre el creciente impacto del gusano barrenador en animales domésticos -como perros y gatos- y de producción, e incluso en humanos, tras confirmar 1.207 casos en fauna y al menos 15 en personas desde la declaratoria de alerta sanitaria emitida en septiembre de 2024.
En ese sentido, el director técnico de Salud Animal de Senasa, Rafael Rodríguez, explicó que esta plaga del gusano barrenador afecta a todos los animales de sangre caliente, incluidos perros, gatos, bovinos, caballos, cabras y ovejas.
"Actualmente los más perjudicados son los animales de producción, pero también hemos registrado numerosos casos en caninos y felinos domésticos", señaló el especialista en entrevista para el foro Detrás de la Noticia (DDN), de HRN y TSi.
Un riesgo zoonótico
Y es que Rodríguez enfatizó que el gusano barrenador es una enfermedad zoonótica, es decir, que también puede afectar a los humanos.
"En personas, la larva provoca inflamación en la piel y lesiones abiertas, similares a las que se observan en los animales. Es vital acudir de inmediato al médico si se percibe un cuerpo extraño en la piel", recomendó.
Según datos oficiales de la Secretaría de Salud, hasta enero de 2025 solo se habían detectado casos en animales, pero con los recientes hallazgos, el escenario sanitario ha cambiado.
¿Cómo actúa el gusano barrenador?
El experto detalló que el gusano barrenador se alimenta de tejido vivo, lo que ocasiona que las heridas se agranden progresivamente.
"Una sola mosca puede depositar hasta 450 huevecillos en una herida abierta. En 12 a 24 horas ya comienzan a desarrollarse las larvas, que pasan por tres etapas (L1, L2 y L3) en un ciclo que dura entre 21 y 30 días", explicó Rodríguez.
La gravedad de la infestación radica en la rapidez con que se agrava la herida y en la capacidad reproductiva del insecto. Por ello, el lema promovido por Senasa es claro: "Sin heridas no hay gusanera".
Importancia del tratamiento y la prevención
Por otro lado, Rodríguez aseguró que sí existe tratamiento eficaz, siempre que se detecte a tiempo.
"Es fundamental estar pendientes de las heridas en nuestras mascotas y animales de producción. La limpieza diaria y el uso de productos veterinarios pueden salvar la vida del animal", indicó Rodríguez a DDN.
Sobre esto, explicó que entre los principios activos más recomendados para el tratamiento se encuentran la cipermetrina, la sulfadiazina de aluminio y el fipronil, productos que están disponibles en agroservicios y veterinarias, y deben ser adquiridos con registro aprobado por Senasa para garantizar su eficacia y seguridad.
Según el experto, dicho tratamiento consiste en la limpieza de la herida, aplicación de spray o pomadas, y en algunos casos, la extracción manual de las larvas.
"Si se sigue el protocolo de forma adecuada, en tres días el animal puede salir del cuadro clínico", apuntó.
Además, Rodríguez desaconsejó el uso indiscriminado de productos sin lesiones previas, en especial en perros, para evitar intoxicaciones.
Recomendaciones a la población
El representante de Senasa reiteró el llamado a la población para que revise periódicamente a sus mascotas y animales de granja.
Cualquier herida debe tratarse de inmediato y, en caso de sospecha de infestación, se debe consultar al veterinario o reportar el caso a Senasa.
"No sacrifiquen a sus mascotas ni las abandonen. Con tratamiento oportuno, es posible salvarlas y evitar que la plaga se propague", instó Rodríguez sobre el gusano barrenador y sus efectos en perros y gatos.
Afectación en el sector ganadero
De igual modo, el director también advirtió sobre las pérdidas económicas que esta plaga está generando en el sector agropecuario.
"La presencia del gusano barrenador en bovinos afecta directamente la producción de leche y carne, lo que representa un golpe para los productores", lamentó.
Hasta la fecha, Senasa ha inspeccionado más de 140.000 cabezas de ganado, aplicando tratamiento al 60 % de ellas. Los departamentos más afectados son Choluteca, El Paraíso y Olancho, fronterizos con Nicaragua, país que también presenta una alta incidencia del insecto.
“Debido a la extensa frontera con Nicaragua, está entrando ganado enfermo, lo que ha complicado el control de la plaga”, advirtió el director de Senasa, Ángel Aguilar.
Propuesta de erradicación regional
Rafael Rodríguez relató que Honduras fue declarado libre del gusano barrenador en 1996, tras un exitoso programa regional de erradicación que inició en los países del norte del continente y descendió hacia Panamá.
No obstante, el actual brote ha encendido las alarmas en toda Centroamérica y México, donde la plaga está presente de nuevo. En Sudamérica, con excepción de Chile, la enfermedad es endémica.
"Buscamos retomar una estrategia de erradicación progresiva, de norte a sur, como en los años 90. Pero para ello es crucial la coordinación regional y el compromiso de todos los sectores", concluyó Rodríguez.

