Un hallazgo conmociona a la comunidad de Dulce Nombre de Culmí, en el departamento de Olancho, donde encontraron el cuerpo de un menor de 15 años en las inmediaciones del crematorio municipal.
El joven fue identificado por sus familiares, pero su nombre han preferido mantenerlo en reserva.
Él presentaba signos de tortura y varias perforaciones de bala.
Los mismos familiares del menor fueron quienes levantaron el cuerpo y notificaron a las autoridades del trágico hallazgo. Las investigaciones continúan en curso.
Según informes de las autoridades, el cuerpo, en estado de descomposición, fue hallado el día lunes 16 de diciembre tras ser reportado como desaparecido el fin de semana.
La comunidad permanece consternada por este crimen, que viene a resaltar los altos niveles de inseguridad en la región.
¿Desapariciones culminan en muertes?
Durante el mes de agosto, Medicina Forense de Tegucigalpa y San Pedro Sula reportaron el hallazgo sin vida de dos jóvenes. Estos habían sido denunciados como desaparecidos en redes sociales.
El 2 de agosto, Medicina Forense informó que un joven desaparecido fue encontrado embolsado en un sector de la colonia Río Grande de Comayagüela, en la capital de Honduras.
Este fue identificado como Noé Jafeth Espinal Mondragón, de 15 años.
El 17 del mismo mes, una menor desaparecida fue encontrada debajo del puente del río Chamelecón, en San Pedro Sula, departamento de Cortés, al norte de Honduras.
En otro caso, un hombre reconocido como Abel Antonio Fúnez Bejarano, desapareció desde el 14 de noviembre, y fue hallado muerto el 22 del mismo mes, en el sector de El Bálsamo en El Progreso, Yoro.
Hasta noviembre de 2024, Honduras registró más de 200 personas desaparecidas, según datos del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-UNAH).

