Katherine Michel Maldonado, una joven de Celaya, Guanajuato, en México, denunció un ataque sexual ocurrido el 1 de febrero de 2025 por la tarde, cuando un hombre intentó morderle su glúteo mientras caminaba por la calle para llegar a su casa.

Según información de medios como TV Azteca y Crónica Policia, la joven relató que, al intentar abrir la puerta de su casa, sintió cómo alguien la abordaba por detrás. Es así que el agresor la sorprendió y realizó un contacto físico inapropiado, tras lo cual huyó rápidamente cuando Katherine comenzó a gritar.

A pesar de la gravedad de la denuncia, la Fiscalía Regional desestimó el caso, argumentando que no se trataba de un delito penalizable.

Imagen de cuerpo de nota

Dado lo anterior, Katherine expresó su frustración ante la negativa de las autoridades, quienes no aceptaron los vídeos que ella presentó como evidencia de que el hombre la abordó para morderle el glúteo, ni le proporcionaron un folio para seguir el proceso.

View post on X

Sin investigación

Por otro lado, la joven también compartió que, al acudir al módulo de la Fiscalía para denunciar el incidente, le informaron que no podían abrir una investigación, ya que no se había registrado un robo ni una violación, elementos que consideraron imprescindibles para proceder.

Además, lamentó la falta de apoyo y la respuesta indiferente que recibió por parte de las autoridades, quienes incluso le indicaron que debía esperar por una cita con el Instituto de la Mujer (Insmujer), el cual no la atendió inmediatamente y le agendó una cita para la siguiente semana.

View post on X

Indignación en redes sociales

La noticia del ataque del hombre que alcanzó a Katherine para morderle el glúteo generó un fuerte rechazo en las redes sociales, donde muchos usuarios expresaron su indignación por la desestimación del caso por parte de la Fiscalía.

A través de comentarios, diversos internautas manifestaron su apoyo a la joven, exigiendo justicia y condenando al agresor.

Algunos sugirieron que se aplicara una "ley del pueblo" o medidas extremas para castigar a quienes cometen este tipo de delitos, como la ejecución de sanciones severas para evitar que repitieran el comportamiento.

Otros recalcaron el riesgo que representan este tipo de agresores, señalando que suelen empezar con delitos menores que pueden escalar a situaciones mucho más graves, incluso mortales.

Sin embargo, también hubo quien cuestionó la veracidad del incidente, haciendo observaciones sobre la escena del ataque, como el hecho de que el agresor habría estado usando una gorra al principio del ataque, pero no la llevaba cuando huía del lugar.