Una economía anémica y postrada, sin margen de competitividad, sin crecimiento significativo y sin iniciativas para diversificar la oferta exportable como la nuestra, está en más riesgo frente a las nuevas medidas comerciales de Washington que algunos catalogan como “temerarias”, “brutales” e “infundadas”.
Representantes de algunos sectores, como la maquila, han alabado que nuestro país puede sacar provecho de la decisión del inquilino de la Casa Blanca de gravar los productos hondureños bajo supuesto de que estos tendrán un costo más bajo que los bienes de otros países castigados con aranceles más elevados.
Nos parece que estos criterios son muy apresurados y no tienen el suficiente pensamiento acerca de las repercusiones que traerán las acciones impulsivas de Trump en materia comercial.

La mayoría de los segmentos económicos del país han reaccionado con más cautela y preocupación. Estos referentes de opinión pública han advertido sobre la necesidad de crear un fondo de estabilización y poner en ejecución una prudente reducción del gasto público.
Honduras frente a los riesgos de una recesión económica: preocupa acciones del Ejecutivo
Es preocupante que el Poder Ejecutivo no haya planteado siquiera algunas líneas de cómo el país tendrá que encarar los efectos “débiles” o el vendaval de las trabas arancelarias colocadas por Estados Unidos.
Diputados del Congreso Nacional que también son economistas del ala oficialista no parecen darle interés al tema. Con cierta indolencia, estos legisladores han dicho que es muy pronto para prever las repercusiones de la política de Washington.
Lo cierto es que un país pobre y mayormente vulnerable a los vaivenes económicos y a los fenómenos de la geopolítica, como es el caso de Honduras, no puede actuar con parsimonia, con demasiada confianza o con la mira puesta en el “azar” o en lo que puede ocurrir por accidente.
¿Cómo es, entonces, que los mercados poderosos de Europa y Asia han reaccionado con prontitud y ya han planificado movilizar recursos para proteger sus bolsas de valores, sus acciones y sus inversiones ante la embestida comercial de Trump?
Los mismos empresarios estadounidenses han mostrado su preocupación ante lo que pueda ocurrir en el corto plazo, mientras los altos cargos de la Reserva Federal de Estados Unidos han vaticinado que los aranceles traerán mayor inflación y menor crecimiento de la economía norteamericana.
Más vale que nuestras autoridades, que ahora están muy ensimismadas en las estrategias politiqueras de cara a las elecciones de noviembre, comiencen a visualizar qué opciones tiene Honduras frente a la escalada comercial de la era Trump.
No conviene caer en fantasías como las creadas hace muchos años, cuando se presentó el Plan 20-20 que fue concebido para crear 600,000 empleos y atraer una inversión de 13,000 millones de dólares.
Es mejor colocar la realidad de nuestro país en el contexto de la realidad que vivimos.
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