Un hombre de 74 años perdió la vida la noche del jueves en el barrio Planes del Parnaso, en Siguatepeque, tras ser atacado con un arma blanca, presuntamente por su hijastro.
La víctima, identificada como Óscar Antonio Rivera, conocido como "Toño", era originario del municipio de Ajuterique, Comayagua, pero vivía en Siguatepeque.
El ataque ocurrió en su vivienda. La Policía Nacional informó que autoridades de Medicina Forense realizaron el levantamiento del cuerpo en el lugar.
Según el reporte preliminar, el hijastro de la víctima, Norman Antonio Rivera, utilizó un machete para cometer el crimen.
Vecinos de la zona señalaron que el presunto agresor es un paciente psiquiátrico. Las autoridades lo detuvieron y lo trasladaron a una posta policial para realizar las investigaciones correspondientes.
Este hecho ha causado consternación en la comunidad, que espera que se esclarezcan los motivos detrás de este acto violento. Las autoridades continúan investigando para determinar más detalles del caso.

¿Cómo está la violencia en Siguatepeque?
El municipio de Siguatepeque, en el departamento de Comayagua, había registrado una muerte violenta antes de este caso. Sin embargo, en 2024 ocurrieron varios hechos sangrientos. Entre los más recientes, destaca el hallazgo de un recién nacido desmembrado en la aldea Achiote, en Siguatepeque, zona central de Honduras.
Otro hecho trágico ocurrió en la carretera del municipio, donde encontraron a un hombre sin vida el pasado 17 de octubre.
Aunque el departamento de Comayagua no figura entre los más violentos del país, el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) señala que, en promedio, al menos seis personas mueren diariamente por causas violentas.

¿Qué pena podría tocarle al hijastro por el crimen?
En el Código Penal de Honduras, el delito de parricidio se define como el acto de causar la muerte a un ascendiente, descendiente, cónyuge o persona con la que se mantenga una relación estable de naturaleza análoga.
En caso de que se compruebe su culpabilidad, el delito está sancionado con una pena de prisión de veinte (20) a veinticinco (25) años. Además, si el parricidio se comete con circunstancias agravantes como alevosía o ensañamiento, la pena puede incrementarse en un tercio, según profesionales del derecho.
Abogados penalistas subrayan que, si el autor del delito padece de trastornos mentales, las autoridades judiciales pueden considerar esta condición al momento de dictar sentencia, lo que podría influir en la determinación de la pena o en la aplicación de medidas de seguridad adecuadas.

