La importación de combustibles hasta julio de 2024 en Honduras alcanzó los $ 1,595.7 millones, un aumento de $ 106.3 millones en comparación con el mismo periodo de 2023, según un informe del Banco Central de Honduras (BCH). Este crecimiento fue impulsado principalmente por un mayor volumen de demanda, debido al aumento en la generación de energía y al crecimiento del parque vehicular en el país. Según el BCH, pese al aumento en el volumen de importación, el precio promedio de los combustibles importados experimentó una leve disminución. Lo anterior, dado que los combustibles refinados del Golfo Americano mostraron una caída de precios del 1.0%, mientras que los carburantes importados hacia Honduras registraron una reducción del 0.9% en comparación con el mismo período del año anterior. Es así que el precio promedio de los combustibles importados a Honduras se situó en $ 93.29 por barril, lo que representó un ahorro de $ 14.4 millones para la economía hondureña. Este comportamiento se vio favorecido por la acumulación de inventarios en Estados Unidos, lo que empujó a la baja los precios de los productos refinados. Diésel lidera las importaciones De acuerdo con el BCH, el diésel se consolidó como el principal carburante importado por Honduras, representando el 29.5% del total en volumen. Las importaciones de este combustible alcanzaron los 5,050.2 miles de barriles, impulsadas por el incremento en las ventas a consumidores finales y la creciente demanda de los sectores industrial y energético. En segundo lugar, se posicionó el bunker, con un volumen de 4,703.6 miles de barriles, lo que representó un crecimiento interanual del 10.2%. Este incremento respondió a la mayor necesidad del sector termoeléctrico del país, el cual ha jugado un papel clave en la matriz de generación eléctrica en 2024. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Banco Central de Honduras (@bancocentral_hn) Reducción de precios por producto Por otro lado, a julio de 2024, los precios de importación de la mayoría de los combustibles presentaron una tendencia a la baja. La gasolina regular mostró la mayor disminución, con una caída del 6.7%, seguida por el gas licuado de petróleo (LPG), que disminuyó un 6.1%. Otros productos como la gasolina superior (-4.7%), el kerosene (-3.1%) y el diésel (-2.7%) también registraron reducciones. Por otro lado, el bunker fue el único combustible que experimentó un alza interanual del 13.1%, debido a una mayor demanda en Estados Unidos, Oriente Medio y Asia, así como a una menor oferta de Ecuador. Así las cosas, del total de combustibles importados a Honduras entre enero y julio de 2024, el 96.8% ingresó por vía marítima, lo que equivale a 16,562.8 miles de barriles. El 3.2% restante fue transportado por vía terrestre desde El Salvador y Guatemala, alcanzando los 542.7 miles de barriles. Generación de energía eléctrica y consumo de combustibles Además, el BCH precisó que el consumo de combustibles para la generación de energía eléctrica en Honduras también registró un aumento en 2024. En ese sentido, el Centro Nacional de Despacho (CND) reportó que se utilizaron 4,528.5 miles de barriles de combustibles, de los cuales 4,280.2 correspondieron a bunker, un incremento de 448.8 miles de barriles en comparación con el mismo periodo de 2023. El consumo de diésel también aumentó considerablemente, con un alza del 233.6%. Este comportamiento se atribuye a la menor producción de energía renovable, afectada por una disminución en los caudales hídricos durante el primer semestre del año. Principales proveedores de combustibles Entretanto, el informe del BCH precisó que Estados Unidos se mantuvo como el principal proveedor de combustibles para Honduras, concentrando el 77.1% del total importado, equivalente a 13,185.7 miles de barriles. Otros proveedores relevantes fueron las Bahamas (1,757.8 miles de barriles), Ecuador (1,440.5 miles de barriles) y Guatemala (244.7 miles de barriles). Perspectivas del mercado Finalmente, el informe del banco estatal reveló que se espera que el mercado de combustibles en Honduras continúe creciendo, impulsado por la demanda de energía y el crecimiento vehicular. Sin embargo, la volatilidad en los precios internacionales, la acumulación de inventarios en Estados Unidos y los cambios en la oferta de mercados clave, como Ecuador, seguirán influyendo en el comportamiento de los precios de importación en lo que resta del año.