Un voraz incendio ha arrasado varias hectáreas de la sierra de Agalta, lo que preocupa a los pobladores de Olancho, ya que podrían quedarse sin agua, advirtió este martes el alcalde de Catacamas, Marco Ramiro Lobo, a HRN.
"Requerimos apoyo. Este incendio está causando graves daños y consumiendo la principal fuente de agua", expresó Lobo.
Explicó que el incendio ha provocado la sequía del río Talgua, donde se encuentra el proyecto de abastecimiento de agua.
El alcalde indicó que el municipio más grande del país podría enfrentarse a una catástrofe, por lo que pidió ayuda a las autoridades del gobierno y a las Fuerzas Armadas de Honduras, ya que los incendios son provocados.
"Todas las noches somos víctimas de personas con otros propósitos que prenden fuego a la montaña Piedra Blanca, nuestra principal fuente de agua potable", añadió.
La sierra de Agalta, uno de los principales pulmones de Olancho, ha sufrido una reducción del 80% en el suministro de agua potable en Catacamas debido a esta crisis.
Según Lobo, esta podría ser una de las crisis de agua potable más grandes en la historia. Para mitigar su impacto, se están implementando acciones como abastecer la parte sur de la ciudad con tanques de agua de la municipalidad y del Batallón Verde de los bomberos.
Además de reducir el vital líquido, contribuye a la contaminación ambiental promoviendo a una capa de humo. Según la Secretaría de Gestión de Riesgo y Contingencias (Copeco), Olancho se encuentra bajo alerta roja.
¿Dónde se ubica la Sierra de Agalta?
La Sierra de Agalta se encuentra en el departamento de Olancho, Honduras, a unos 180 km al noreste de Tegucigalpa. Este parque nacional fue establecido en 1987 y ampliado en 2011 para cubrir una extensión de 738,29 km², convirtiéndose en una de las áreas protegidas más importantes del país.
Geográficamente, el parque abarca una zona montañosa con altitudes que varían entre los 1,800 y 2,354 metros sobre el nivel del mar, siendo el Cerro Babilonia su punto más alto.
La Sierra de Agalta incluye varios ecosistemas, desde bosques secos tropicales hasta bosques muy húmedos montanos bajos. Estos ecosistemas albergan una gran diversidad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas y en peligro de extinción, como el quetzal, el jaguar y el águila arpía

