Edwin Fabricio Figueroa, de 21 años, fue asesinado la noche del sábado 5 de octubre en el patio de su vivienda en el barrio Palmira, municipio de Tatumbla, Francisco Morazán.

Según testimonios de sus familiares, tres mujeres armadas llegaron al lugar y, sin mediar palabra, dispararon más de 25 veces contra el joven, quien había salido recientemente de la cárcel.

Figueroa murió instantáneamente debido a las heridas sufridas, mientras las atacantes huyeron del lugar.

El cuerpo del joven fue trasladado a la morgue en Tegucigalpa, donde hasta el momento no ha sido reclamado por sus familiares.

La Policía Nacional informó que desconocen el móvil del crimen, pero se comprometieron a investigar el hecho para dar con las responsables.

Este asesinato se suma a los más de 1,890 homicidios registrados en Honduras durante 2024, reflejando la preocupante situación de violencia en el país.