La realidad económica de Honduras es un terreno complejo, analizado de cerca por los periodistas que cubren esta crucial fuente. En el programa El Dato, dirigido por José Luis Moncada, estos profesionales han compartido sus perspectivas sobre el desarrollo del país, señalando obstáculos significativos y áreas donde urgen mejoras. Los periodistas coinciden en que Honduras necesita un gran impulso en desarrollo y una mejor educación económica para su población. Esta brecha en el conocimiento contribuye a la desinformación que, lamentablemente, afecta directamente a los ciudadanos en sus decisiones cotidianas. La percepción general es que la gente a menudo carece de las herramientas para comprender cómo la economía impacta su vida, lo que puede llevar a decisiones financieras desinformadas y a una sensación de desconexión con los temas de desarrollo nacional. En este contexto, surge una crítica aguda sobre la asignación de recursos. Sara Carranza, periodista de TN5, lo expresó con contundencia: En Honduras hay dinero para todo, menos para impulsar el desarrollo; si usted quiere comprar una casa no hay fondos para eso y la gente no la puede comprar, pero aprueban mil millones para la Secretaría de Planificación Estratégica. La solución del país estaría en ser más productivo . Esta declaración resalta una percepción de prioridades desalineadas en el gasto público y subraya la necesidad de enfocar los recursos hacia iniciativas que generen desarrollo tangible y productividad. Para muchos, la clave del progreso de Honduras no radica solo en la disponibilidad de fondos, sino en cómo estos se administran y se invierten para fomentar la productividad y el bienestar general, combatiendo la desinformación y empoderando a la ciudadanía con conocimiento económico. Una preocupación recurrente es la falta de apertura de muchos funcionarios públicos, lo que dificulta el acceso a información vital y hace que la labor periodística sea más ardua que antes. Esta opacidad obstaculiza un análisis completo y transparente del panorama económico hondureño. VEA TAMBIÉN: Gobierno escala en intolerancia contra periodistas y ejercicio de libertad expresión