Claudia Montes, cofundadora del Movimiento de Valientes Latinoamérica y el Caribe, reveló que nueve de cada diez casos de abuso sexual en Honduras quedan en la impunidad. Esto se debe, en algunos casos, a la falta de denuncia y en otros a la ausencia de pruebas por parte de las víctimas.
Esto significa que la mayoría de las denuncias no resultan en condenas para los agresores, lo que perpetúa un ciclo de violencia y desconfianza en el sistema judicial.
Montes explicó que gran parte de los casos que quedan en la impunidad involucran a menores de edad, mientras que las víctimas mayores de 21 años representan una menor proporción.
No obstante, Montes cuestionó la inexistencia de una base de datos que registre el perfil de las víctimas y de los agresores, ya que las edades de las víctimas oscilan desde meses de vida hasta adultos de la tercera edad.
La especialista en casos de abuso sexual también mencionó que los agresores pueden ser desde un desconocido hasta un familiar.
A pesar de contar con uno de los marcos jurídicos más robustos de Latinoamérica, la aplicación de las leyes en Honduras es deficiente, lo que contribuye a que las víctimas de abuso sexual no reciban justicia. Organizaciones de derechos humanos han instado al gobierno a tomar medidas más efectivas para proteger a las víctimas.
Abuso sexual en Honduras
La situación del abuso sexual en Honduras continúa siendo alarmante. Entre enero y junio de este año se registraron 1,615 denuncias de violencia sexual, la mayoría de ellas contra niñas y niños. De estos casos, el 88 % de las víctimas eran niñas.
Un informe de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) revela que cada seis horas, un menor es víctima de abuso sexual en el país.
Además, las estadísticas reflejan que el abuso sexual afecta principalmente a menores de entre 15 y 17 años y que en muchos casos el agresor es una persona cercana a la víctima, lo que complica aún más la situación.
Al respecto, ASJ destaca la urgencia de implementar políticas públicas efectivas para prevenir y combatir la violencia sexual, así como para proteger y restituir los derechos de las víctimas.

