La comunidad de El Socorro, en el estado Guárico, Venezuela, respondió con furia ante un horrendo crimen.

Un hombre, apodado ‘El Monstruo del Socorro’, fue brutalmente golpeado tras ser acusado de abusar sexualmente y quemar a su hijastra de 12 años.

Un video que circula en redes sociales muestra al agresor, visiblemente herido, recostado en una camilla de hospital. Mientras, en las imágenes se observa a una multitud enardecida exigiendo a las autoridades la entrega del sujeto, con la intención de continuar con el castigo.

La víctima ingresó en estado delicado al hospital Rafael Zamora Arévalo, en Valle de La Pascua. Los médicos diagnosticaron quemaduras de primer grado, traumatismos y confirmaron signos de abuso sexual.

¿Qué arrojó la investigación?

Las investigaciones revelaron que el padrastro abusó de la menor antes de incendiar la vivienda con ella dentro.

Tras cometer el atroz acto, el hombre intentó huir. Sin embargo, la comunidad alertó a las autoridades, quienes lograron capturarlo. La tensión aumentó cuando la población exigió la entrega del detenido para aplicar justicia por mano propia. "La comunidad exigía lo entregaran para golpearlo", confirman reportes.

¡Justicia!

Este caso ha conmocionado a Venezuela y ha reabierto el debate sobre la justicia por mano propia ante la indignación social que generan crímenes tan atroces.

La brutalidad del ataque contra la menor y la posterior reacción de la comunidad reflejan la profunda herida que este tipo de violencia deja en la sociedad.

Imagen de cuerpo de nota

La violencia en Venezuela ha sido un tema crítico en los últimos años, impulsado por múltiples factores como la crisis económica, el colapso institucional, la inseguridad ciudadana y la actividad de grupos armados ilegales. A continuación, se describen algunos aspectos relevantes sobre esta problemática.

Inseguridad y criminalidad

Venezuela ha figurado entre los países con las tasas de homicidios más altas del mundo. Bandas delictivas organizadas, robos a mano armada y secuestros forman parte de la realidad diaria de muchas comunidades. En ciudades como Caracas, Maracaibo y Valencia, la violencia urbana sigue siendo un desafío significativo.