Un hombre de 49 años subió a un árbol de seis metros de altura y amenazó con quitarse la vida si su pareja no se presentaba en el lugar. Lo que inicialmente era una operación de rescate liderada por la Prefectura, la Guardia Republicana y una ONG especializada en psicología social, dio un giro inesperado cuando el futbolista Luis Suárez y su esposa, Sofía Balbi, intervinieron directamente en el operativo.

El hecho ocurrió entre el viernes 3 de enero por la noche y el sábado 4 en Ciudad de la Costa, en el departamento de Canelones, Uruguay, según información de Minuto Uno.

Y es que el hombre, que se encontraba bajo medidas cautelares por un caso de violencia doméstica, ató una cuerda a su cuello como medida extrema, exigiendo la presencia de su pareja.

A pesar de la delicada situación y los múltiples intentos fallidos de negociación durante la madrugada, la intervención de Luis Suárez resultó clave.

Según una integrante de la ONG, el delantero del Inter Miami mostró gran empatía y humanidad al hablar con el hombre, logrando persuadirlo de bajar alrededor de las 5:30 de la tarde.

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Un héroe fuera de las canchas

La participación de Luis Suárez no pasó desapercibida, y las reacciones en redes sociales fueron inmediatas. Comentarios como "Suárez es la ley y autoridad. Grande” y “El mejor jugador de la historia del Uruguay, es nuestro Gokú” inundaron las plataformas digitales.

Muchos destacaron su valentía y humanidad, con frases como "Luis Suárez ha hecho más por la humanidad que la ONU" y "Un acto muy conmovedor y valiente de parte de Suárez".

No obstante, también hubo espacio para el humor y las críticas. Usuarios bromearon con comentarios como "Le dijo que lo iba a morder si se suicidaba, el man de una se arrepintió" y "Lo habrá mordido?".

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Por otro lado, algunos calificaron la intervención del futbolista como un acto innecesario, con expresiones como "Todo para llamar la atención Suárez, que deje hacer a la gente lo que quiera".

En cualquier caso, el gesto del delantero uruguayo dejó una huella imborrable en una comunidad que vivió momentos de extrema tensión.