La extorsión sigue siendo uno de los mayores retos para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en Honduras, por lo que, según explicó Gabriel Molina, gerente de Empresas Sostenibles del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), estas destinan gran parte de sus ingresos en pagar seguridad privada.

"El 14 % de los ingresos de las mipymes se destina a temas de seguridad. En vez de invertir ese dinero en contratar más personas, mejorar competencias o adquirir mejor maquinaria, se destina a pagar para evitar ser extorsionados", expresó Molina en entrevista para El Informativo del Mediodía, de HRN.

Además, relató que el fenómeno de la extorsión, que ha persistido por décadas, afecta la estabilidad de las empresas y agrava el desempleo en el país.

"Llamamos a las instituciones de seguridad a trabajar mejor en este aspecto, porque está generando más desempleo y cierre de empresas", añadió.

Al respecto, enfatizó que las mipymes se ven obligadas a invertir en guardias de seguridad, sistemas de vigilancia y otras medidas de protección contra el flagelo de la extorsión, que terminan mermando sus recursos.

"El tema de la extorsión es realmente serio. Hemos visto cómo personas que no pagan son asesinadas. Esto debe abordarse con la seriedad que merece", subrayó Molina.

'Invisibilidad de las mipymes'

El representante del COHEP destacó que, debido a la extorsión y la falta de seguridad, muchas mipymes han optado por operar de manera informal, especialmente a través de redes sociales, lo que crea una "invisibilidad" en el sector.

"Eso no beneficia a nadie: no hay calidad de empleo, no hay pago de impuestos, y hay muchos temas que deben trabajarse", explicó.

Según el representante del Cohep, la falta de un entorno seguro también repercute en el crecimiento empresarial, limitando el desarrollo de nuevas iniciativas y debilitando la economía formal.

Extorsión aumenta en temporada navideña

Por otro lado, Molina advirtió que la situación se agrava durante las fiestas de Navidad y fin de año debido al mayor flujo de efectivo, pues se estima que entre 15,000 y 17,000 millones de lempiras ingresan al sistema económico por el pago del decimotercer mes de salario, o "aguinaldo".

"Es una época crucial para los emprendedores y las mipymes, quienes intentan recuperarse tras un año de malas ventas. Sin embargo, la extorsión y el robo afectan no solo a las empresas, sino también a sus colaboradores y a la población en general", enfatizó.

Extorsión y su afectación a los hogares

Un informe reciente de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) reveló que más de 304,000 hogares hondureños son víctimas de extorsión, a pesar de que el estado de excepción está vigente desde diciembre de 2022 como parte del Plan Integral para el Tratamiento de la Extorsión y Delitos Conexos.

El informe detalló que la tasa de victimización por extorsión aumentó del 9 % en 2022 al 11.6 % en 2024.

Además, tres de cada 10 hondureños reportan sentirse "menos seguros" tras la implementación de esta medida, señaló la ASJ en su informe Extorsión bajo la lupa: a dos años del estado de excepción.

Denuncias y detenciones en declive

Mientras el número de hogares afectados crece, las denuncias y detenciones por extorsión han disminuido. En 2024, solo se reportaron 484 denuncias en los primeros nueve meses del año, una baja significativa frente a las 1,922 de 2021.

En ese sentido, la ASJ instó al Gobierno de Xiomara Castro a reforzar el Plan Antiextorsión con medidas integrales, incluyendo el fortalecimiento de unidades de inteligencia y reformas al Código Penal.