La historia del pequeño fue revelada por Frontera TV, donde Eduardo compartió que, inicialmente, su deseo era gastar sus ganancias en juguetes, como cualquier niño. No obstante, al comprender el esfuerzo requerido para obtener dinero, decidió destinar parte de sus ingresos al bienestar de su hogar.
"Me quería comprar gorras y una consola de videojuegos, pero lo pensé y mejor ahorraré para mi familia y un viaje", relató Luna.
La motivación de Eduardo surgió gracias a un vecino que le regaló naranjas, ya que tenía un árbol cargado de este fruto.
El niño expresó su sueño de convertirse en herrero cuando sea grande, siguiendo así el legado de su padre.
Eduardo reveló que planea continuar con su negocio incluso cuando regrese a clases, y dividirá su tiempo entre la escuela, el deporte y su emprendimiento.
Desde la 1:00 p. m. hasta las 5:00 p. m., atenderá a sus clientes fuera de su hogar, supervisado por sus padres.
Las naranjas preparadas que vende las ofrece a 20 pesos mexicanos (aproximadamente L 30). Su preparación consiste en dividir la fruta en ocho pedazos y agregarle salsas, chiles, limón y chamoy.
Reacciones
El emprendimiento del niño se ha vuelto viral en redes sociales, donde los internautas no han dudado en felicitar a Eduardo por iniciar su propio negocio a tan corta edad. También elogiaron a sus padres por enseñarle el valor del dinero.
"Quisiera enseñarle lo mismo a mi hijo", "Soy de Colombia y se me antojaron las naranjas preparadas", "Un aplauso a los padres porque lo están educando de la mejor manera", son algunos de los comentarios que ha recibido.
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