Silvia Mencia, madre de Isy Obed Murillo, el joven asesinado en 2009, se pronunció tras más de 15 años de la muerte de su hijo.

En sus palabras, expresó que, después de tantos años de sufrimiento y espera, finalmente está viendo los primeros avances en el caso de su hijo, cuyas circunstancias aún siguen marcando su vida y la de su familia.

"Yo creo que nadie es inocente de lo que pasó ese 2009, ¿por qué ahora nos vamos a hacer los inocentes?", afirmó Mencia.

La madre de Isy Obed insistió en que los responsables del crimen deben ser castigados con todo el peso de la ley, señalando que la reciente exhumación de su hijo y las pruebas obtenidas a raíz de ese proceso no fueron en vano.

Mencia subrayó que las acusaciones contra los involucrados en la muerte de su hijo son válidas, ya que la justicia se construye con pruebas sólidas.

"No se van a requerir a personas inocentes, no los van a poner presos sin tener pruebas", señaló, refiriéndose a los tres exfuncionarios detenidos recientemente en relación con el caso: el general en condición de retiro Romeo Vásquez Velásquez, el exsubjefe militar Venancio Cervantes Suazo y el excomandante del Comando de Operaciones Especiales Carlos Roberto Puerto Fúnez.

Los tres enfrentan cargos relacionados con la muerte de Isy Obed Murillo, quien fue abatido por un disparo mientras se encontraba cerca del Aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, durante el retorno del expresidente Manuel Zelaya tras su derrocamiento en 2009.

"Yo no creo que esta herida que se abrió en mi corazón haya sido en vano", agregó Mencia, refiriéndose a la exhumación de su hijo en septiembre de 2024.

La madre expresó que ese proceso fue crucial para obtener las pruebas que llevaron a la detención de los implicados.

Aseguró que no está buscando venganza, sino simplemente justicia, y que la impunidad no es una opción. "No quiero venganza. Solo quiero justicia, y sé que la justicia llegará", enfatizó.

Además, Mencia cuestionó las reacciones de algunos involucrados en el caso, lamentando que se trate de minimizar los hechos o de desviar la atención de los responsables. "No es justo que sigan ofendiéndonos y humillándonos", indicó, refiriéndose a las declaraciones de personas cercanas a los acusados.

Para Silvia Mencia, este proceso es más que una lucha personal; es una pelea por la justicia para su hijo, quien, según sus palabras, fue "un ser humano creado por Dios, no un perro". La madre dejó claro que el hecho de que Isy Obed fuera una víctima en medio de un contexto político no disminuye su valor como ser humano.