La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) expresó este lunes una profunda preocupación ante la reciente ola de violencia y amenazas que afecta a comunidades garífunas en Honduras. Particularmente, la organización se refirió a las comunidades de Triunfo de la Cruz, Punta Piedra y San Juan, así como a líderes de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH). En ese sentido, el organismo urgió al Estado de Honduras a tomar medidas inmediatas y efectivas para salvaguardar la vida, la integridad física y los derechos territoriales de estas poblaciones. Violencia sistemática y desapariciones forzadas El pronunciamiento de la OACNUDH surge tras la desaparición forzada de Max Gil Castillo, ocurrida el pasado 12 de abril en San Pedro Sula, así como tras reiteradas denuncias de amenazas de muerte dirigidas a liderazgos garífunas. Es así que la entidad calificó estos hechos como extremadamente graves y alertó sobre la continuidad de un patrón de violencia, despojo y discriminación estructural que enfrentan los pueblos originarios y afrodescendientes que defienden sus territorios ancestrales. A juicio del organismo, mientras el Estado no implemente de manera plena y efectiva las tres sentencias condenatorias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), en las que se ordena el reconocimiento, saneamiento y restitución de los territorios garífunas, persistirá un clima de amenaza constante contra estas comunidades. 📢 COMUNICADO | #OACNUDH urge al Estado de Honduras garantizar la vida, integridad personal y derechos territoriales del pueblo garífuna.Descargue el comunicado aquí:📰 https://t.co/R1jOg4FTzd pic.twitter.com/ng5MRqsGEW— OACNUDH Honduras (@OACNUDHHN) April 15, 2025 Recomendaciones urgentes de la OACNUDH Ante este escenario, la Oficina de Naciones Unidas instó al Estado hondureño a adoptar una serie de acciones concretas y urgentes. Una de las prioridades, indicó, debe ser la implementación inmediata de medidas integrales de protección a través del Sistema Nacional de Protección (SNP), que permitan resguardar la vida e integridad personal de los miembros de estas comunidades y sus líderes. Asimismo, es fundamental que se desarrollen investigaciones serias, independientes y exhaustivas que puedan prevenir la materialización de nuevas amenazas, esclarecer los hechos ya ocurridos y asegurar que los responsables sean llevados ante la justicia. En el caso específico de la desaparición de Max Gil Castillo, la OACNUDH recordó que las autoridades del Ministerio Público, la Policía Nacional y el Poder Judicial deben garantizar tanto la participación activa de las víctimas como la aplicación del principio de presunción de vida. Además, el organismo internacional subrayó la necesidad de redoblar los esfuerzos institucionales para cumplir de manera efectiva con las sentencias, medidas cautelares y provisionales dictadas por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, que reconocen los derechos territoriales del pueblo garífuna y establecen la obligación del Estado de proteger a sus integrantes. Urge respeto a los derechos humanos Finalmente, la OACNUDH hizo énfasis en que la paz social sostenible en Honduras solo puede construirse sobre la base del respeto irrestricto a los derechos humanos de todas las personas, colectivos y pueblos del país, en este caso, de las comunidades garífunas. La convivencia intercultural, apuntó, debe ser un pilar fundamental para lograr una sociedad inclusiva, justa y libre de discriminación. El llamado de la OACNUDH no solo interpeló al aparato estatal, sino también a la sociedad en general, a reconocer y defender los derechos históricos de las comunidades garífunas, cuyo legado cultural, identidad y lucha por la justicia territorial siguen vigentes en medio de graves desafíos. Nuevas amenazas contra liderazgos comunitarios El llamado de la OACNUDH se da en medio de una creciente alarma por nuevos actos de intimidación. Para el caso, Miriam Miranda, coordinadora general de la OFRANEH, denunció públicamente el lunes recientes amenazas de muerte recibidas a través de un audio difundido en la red social X, en el que una voz masculina advierte con violencia a ella y a otros miembros de su comunidad por la defensa de sus tierras. Nos amenazan por defender nuestros derechos ancestrales. Exigimos respuesta inmediata del Estado hondureño ante este nuevo ataque a nuestras vidas , manifestó Miranda. Nos amenazan por defender nuestros derechos ancestrales. Exigimos respuesta inmediata del Estado hondureño ante este nuevo ataque a nuestras vidas. El Estado debe investigar y cumplir las sentencias de la Corte IDH así mismo garantizar la seguridad de la dirigencia de la OFRANEH. pic.twitter.com/QoY3BrXlz8— Miriam Miranda (@baraudawaguchu) April 15, 2025 De igual modo, la defensora de derechos humanos también recordó que en noviembre de 2023 fue objeto de otro atentado, cuando al menos cuatro hombres armados fueron descubiertos merodeando su casa en la comunidad de Faya, Vallecito, en el departamento de Colón. Max Gil Castillo Mejia, hermano del presidente del Patronato de la comunidad de Punta Piedra, fue sacado de su casa en la madrugada del dia 12. Hasta la fecha no se sabe nada sobre su paradero, es una desaparición forzada!!. Exigimos respuestas y su aparición con vida. pic.twitter.com/6J7FspfBzC— Miriam Miranda (@baraudawaguchu) April 15, 2025 Resistencia histórica y desafíos contemporáneos El pueblo garífuna conmemora cada 12 de abril su llegada a Honduras, una historia que comenzó en 1797 cuando, tras ser desplazado por fuerzas coloniales británicas desde la isla de San Vicente, desembarcó en Punta Gorda, Roatán. Desde entonces, sus comunidades se han establecido a lo largo de más de 700 kilómetros del litoral caribeño del país. Sin embargo, esta conexión con el mar, que ha sido fuente de vida, cultura e identidad, también ha representado vulnerabilidad. Fenómenos asociados al cambio climático, como huracanes, tormentas y la erosión costera, han afectado severamente asentamientos como Bajamar, donde la pérdida de terreno amenaza la permanencia misma de las comunidades.