La Iglesia católica eligió a su nuevo líder espiritual: el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost ha sido proclamado papa bajo el nombre de León XIV, convirtiéndose en el primer pontífice originario de Estados Unidos y el primero de la Orden de San Agustín en ocupar el trono de San Pedro.
La elección del nombre León XIV, quien estuvo al frente de la Iglesia universal entre 1878 y 1903, no es casual, pues la misma evoca al papa León XIII, recordado por su encíclica Rerum Novarum (1891), que sentó las bases de la Doctrina Social de la Iglesia.
¿Quién fue León XIII?
Vincenzo Gioacchino Pecci, nacido en 1810 en Carpineto, Italia, provenía de una familia de baja nobleza. Su formación en colegios jesuitas y en la Academia de Nobles Eclesiásticos en Roma marcó el inicio de una destacada carrera eclesiástica. Fue ordenado sacerdote en 1837 e ingresó rápidamente al servicio diplomático del papado.
Durante su labor como gobernador en Benevento y Perugia, y posteriormente como nuncio en Bélgica, Pecci desarrolló una visión renovada de la Iglesia. Al observar la convivencia del catolicismo con regímenes modernos, adquirió una perspectiva más abierta hacia la sociedad contemporánea.
En 1846, Pecci fue nombrado obispo de Perugia, diócesis en la que promovió una profunda renovación espiritual durante más de tres décadas.
Luego, el 20 de febrero de 1878, fue elegido papa tras la muerte de Pío IX, asumiendo el nombre de León XIII. Pese a las expectativas de un pontificado breve debido a su avanzada edad, gobernó durante 25 años, convirtiéndose en uno de los papas con más años al frente de la Iglesia.
Su papado fue superado en tiempo por San Juan Pablo II, quien fue el sumo pontífice de la Iglesia católica, casualmente, 100 años después, entre 1978 y 2005, por 27 años.

Su liderazgo fue clave para marcar una nueva etapa en el catolicismo.
'El primer papa moderno'
Dado esto, León XIII es ampliamente reconocido como el primer papa moderno. Su encíclica Rerum Novarum (1891) sentó las bases de la Doctrina Social de la Iglesia, al defender los derechos de los trabajadores y plantear una visión equilibrada entre justicia, propiedad y labor.
En total, publicó más de 50 encíclicas y fomentó el diálogo entre la fe, la razón y la ciencia.
En política internacional, intentó mejorar las relaciones con los estados europeos, logrando avances en Alemania y en la mediación del conflicto por las Islas Carolinas.
No obstante, sus esfuerzos no prosperaron en Italia y Francia. León XIII falleció en 1903 a los 93 años, dejando un legado profundo en la historia contemporánea del papado.
El primer papa en vídeo
Un dato que llamó mucho la atención en días recientes, sin imaginar que el nuevo papa, León XIV, tomaría su nombre, fue que el papa León XIII fue el primer papa grabado en vídeo en la historia.
El hecho se remonta al año 1896, cuando el entonces pontífice tenía 86 años, y en el vídeo se aprecia que llegó a sentarse a una silla y posar ante la cámara. La grabación fue en blanco y negro, pero posteriormente fue remasterizada y creada a color.
Continuidad de un legado
Esta elección sugiere una continuidad en la preocupación por la justicia social y los derechos de los trabajadores.
En ese marco, durante su primer discurso desde el balcón de la basílica de San Pedro, el papa León XIV abogó por una Iglesia misionera, acogedora y sinodal, con un fuerte mensaje de paz y unidad.
Asimismo, honró su conexión con Perú y reforzó su intención de continuar con el espíritu reformador del papa Francisco.

Continuidad y renovación
El papa León XIV asumió el pontificado tras el fallecimiento del papa Francisco el 21 de abril de 2025. Su elección, en la cuarta votación del cónclave, refleja un deseo de continuidad con el legado de su predecesor, especialmente en temas de justicia social y reforma eclesial.
Con una trayectoria que combina experiencia pastoral en América Latina y servicio en la Curia Romana, se espera que León XIV impulse una Iglesia más inclusiva y comprometida con los desafíos contemporáneos, tal como lo impulsó Jorge Mario Bergoglio: el papa Francisco.
La elección de León XIV marca un hito en la historia de la Iglesia católica, simbolizando una apertura hacia nuevas realidades culturales y geográficas, y reafirmando su compromiso con los principios de justicia y solidaridad que han guiado su misión a lo largo de los siglos.

