La Policía Nacional reveló a detalle el tipo de arma con la que el asaltante detenido la noche del pasado martes, sometía a sus víctimas para despojarlas de sus pertenencias en la colonia Kennedy de la capital.
Según informaron las autoridades, los videos de cámaras de seguridad y denuncias de vecinos de este sector permitieron localizar y capturar a este sujeto. Justamente el mismo martes, despojó de sus pertenencias a un joven motociclista.
Lo identificaron
La acción de búsqueda y localización la ejecutaron agentes de la Unidad Metropolitana de Policía Número 4 (UMEP-4).

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Al individuo lo identificaron como Gustavo Adolfo Velásquez Bonilla, de 43 años, originario de San Lorenzo, Valle, pero residente en la colonia El Hogar de Tegucigalpa.
¿Cuál era el arma que usaba?
Tras su detención, las autoridades indicaron que este hombre cometía los robos y asaltos con violencia e intimidación, usando no un arma de fuego, sino más bien una de balines.
Su captura se ejecutó tras saturaciones nocturnas en las cercanías de la colonia Kennedy, donde además se le decomisó esta arma. Un testigo protegido interpuso la denuncia en su contra, para así poder emitir el requerimiento fiscal por el delito de robo con violencia e intimidación.

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Se había robado la ropa
Asimismo, las autoridades revelaron que este sujeto se había robado las prendas de vestir que andaba puestas al momento de la captura, las mismas con las que aparece en el video asaltando al motociclista.
Se trata de una camisa gris de manga corta con botones y detalles oscuros, además de un pantalón jeans y zapatos negros. Precisamente, estos detalles también ayudaron a dar con su paradero.
¿Qué pena podría enfrentar en prisión?
Según el Código Penal vigente de Honduras, el delito de robo con violencia o intimidación se configura cuando una persona se apodera de un bien ajeno utilizando fuerza, amenazas o intimidación contra la víctima.
Esta conducta es sancionada con una pena de prisión de cuatro a ocho años, sin perjuicio de las penas adicionales que puedan derivarse de las agresiones o actos violentos cometidos durante el hecho.

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La legislación también establece que la condena puede aumentar cuando concurren circunstancias agravantes, como el uso de armas u otros factores previstos en la ley.
