La Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV) interpuso este jueves 12 de diciembre un requerimiento fiscal contra un sospechoso de la muerte de William David Rivera y José Daniel Alcerro, quienes fueron encontrados sin vida en el interior de un vehículo en la carretera CA-5, en la salida al norte de la capital de Honduras. Respecto a este caso, el Ministerio Público informó del arresto de René Eduardo Padilla Mena, acusado de asesinato y robo con violencia en perjuicio de los jóvenes. Dicha detención se ejecutó el miércoles 11 de diciembre tras un allanamiento de morada en la Residencial Centroamérica Este, de Comayagüela, en Francisco Morazán. En el lugar, además, se logró el decomiso de un vehículo tipo camión utilizado el día de los hechos, una motocicleta, armas de fuego y teléfonos celulares. Asesinato de William David Rivera y José Daniel Alcerro Según las investigaciones, las víctimas estuvieron en la vivienda allanada en la Residencial Centroamérica Este, con el fin de vender diez teléfonos celulares de alta gama. Sin embargo, los presuntos hechores les quitaron la vida y, posteriormente, trasladaron sus cadáveres en el interior del vehículo de una de las víctimas. Posteriormente, los sospechosos dejaron el automóvil con los dos cuerpos en su interior en el kilómetro 10 de la carretera CA-5. De acuerdo al Ministerio Público, el operativo también sirvió para que técnicos en procesamiento de la escena del crimen hicieran una pericia científica de luminiscencia para detectar rastros de sangre. Es así que el caso continúa en investigación, sobre todo, para dar con el paradero de otros presuntos implicados. Hallazgo de los cuerpos El viernes 1 de noviembre, la Policía Nacional reportó el hallazgo de los cadáveres de William David Rivera Suazo y José Daniel Alcerro, quienes tenían, respectivamente, 22 y 26 años. Estos estaban dentro de un coche tipo turismo color blanco que estaba a un costado de la carretera CA-5. Según se informó en ese entonces, uno de los cuerpos fue encontrado en el baúl del automóvil, mientras que el otro estaba recostado en el asiento trasero, con las puertas traseras del vehículo completamente abiertas.