Este jueves 30 de enero de 2025 se efectuó el velorio de la agente de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), Ingris Liliana Rodríguez Calero, en su natal Teupasenti, en El Paraíso.
Durante el mismo, la madre de la agente, María Martínez, brindó múltiples detalles a un medio de comunicación nacional, entre ellos la última llamada con su hija y una comunicación que la pareja de la joven tuvo con ella.
Según relató la madre, la pareja de Ingris Liliana, quien también es agente de la DPI, le envío unos mensajes que posteriormente eliminó.
En estos, según María, él le aseguró que no tenía nada que ver con lo ocurrido con Ingris.
Sin embargo, la mujer destacó que "si él se fue a huir es porque algo debe".

Lo miraba como un hijo
María Martínez indicó que miraba a la pareja de su hija como un hijo más.
"Aquí todos lo queríamos a él y mire con qué nos pagó", lamentó.
En tanto, le pidió que si él tuvo algo que ver con la muerte de su hija, que se entregue a las autoridades.
Muerte de agente de la DPI
Ingris Liliana Rodríguez Calero fue hallada sin vida la mañana del miércoles 29 de enero en su hogar en la colonia Kennedy, en Tegucigalpa, en Francisco Morazán.
Inicialmente, la muerte de la joven policía fue manejada como un suicidio.
Sin embargo, posteriormente surgió una hipótesis que indica que habría sido asesinada por su pareja sentimental.
Ese mismo día, el informe de Medicina Forense confirmó de manera preliminar que se trató de una muerte por ahorcamiento.
Con respecto a la pareja de la joven, de quien se desconoce su paradero, se informó que habría huido al sur de Honduras.
Hallazgos forenses
De acuerdo a un medio de comunicación nacional, los hallazgos forenses indicaron que la causa de muerte de la agente habría sido asfixia por estrangulamiento.
Este mismo informó que el cuerpo de la víctima habría presentado hematomas y rasguños en el cuello, brazos, manos y espalda, lo que evidenciaría una agresión violenta.
Violencia contra las mujeres en 2025
En lo que va de 2025 han sido asesinadas unas 20 mujeres en todo el territorio nacional, de acuerdo al Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH).

