La producción y cosecha de arroz en Honduras enfrenta un panorama sombrío para este año, según el productor Sergio Villar, quien apuntó que a pesar de los incentivos económicos establecidos recientemente, los productores no anticipan una recuperación significativa del sector, que ha sufrido un declive en los últimos años.
De acuerdo con Villar, el país ha pasado de producir aproximadamente dos millones de quintales de arroz anuales a apenas 485,000 quintales en 2023.
"Esperamos que haya una reacción este año, pero no creo que volvamos a llegar al millón de quintales", señaló Villar en entrevista para noticiero Hoy Mismo, de TSi.
Al respecto, precisó que, en el mejor escenario, la producción nacional de arroz para 2024 podría mantenerse en unos 500,000 quintales.
El productor también destacó que muchos agricultores han abandonado el cultivo de arroz debido a las continuas pérdidas económicas. "Conozco a varios productores que ya no estamos en ese rubro, que nos hemos apartado un poco porque ha habido pérdidas y ya no aguantamos más", afirmó.
Impacto económico
De acuerdo con el productor, la caída en la producción de arroz no solo afecta a los productores, sino también a la economía nacional y estimó que la producción de los 500,000 quintales proyectados para este año podría generar alrededor de 275 millones de lempiras.
No obstante, expresó que el objetivo es superar la meta del año pasado y aumentar la producción para satisfacer parte de la demanda interna.
"Aproximadamente, 275 millones de lempiras es lo que se estará moviendo ahí, pero ojalá lleguemos a esos 500,000 quintales. Ojalá superemos la meta del año anterior", agregó el productor.
Aumento en el precio y la necesidad de importar
De igual manera, expresó que, a pesar de los esfuerzos del gobierno y la agroindustria, el incremento en el precio del quintal de arroz a 550 lempiras no ha sido suficiente para revitalizar completamente el sector.
"El incremento al productor se le va a pagar alrededor de los 550 lempiras el quintal en granza", indicó Villar, en referencia al nuevo convenio con la agroindustria.
Sin embargo, reconoció que, pese a estos incentivos, el sector "ha venido en decaimiento en los últimos años".
Además, confirmó que el país seguirá dependiendo de las importaciones para cubrir la demanda interna de arroz, la cual ronda los 4.5 millones de quintales anuales.
"Se va a tener que importar arroz, definitivamente. Dependemos de ese medio y, lastimosamente, por el país y por la producción nacional", concluyó.
La demanda y el consumo de arroz en Honduras
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la Asociación de Arroceros de Honduras, la producción nacional hasta 2022 fue inferior a 800,000 quintales, mientras que la demanda se sitúa en aproximadamente 4.5 millones de quintales anuales.
Y es que el arroz es un alimento básico en la dieta diaria de las familias hondureñas, con un consumo per cápita de entre 25 y 30 libras al año. Este déficit en la producción obliga al país a recurrir a las importaciones para satisfacer la necesidad de los consumidores.

