El incremento en la Tasa de Política Monetaria (TPM) implica un ajuste inmediato en las tasas bancarias, lo cual, a su vez, impactará directamente en los costos financieros de las empresas, lo cual impactará en la generación de empleo e inversión en el país, José Castañeda, presidente de la Federación Hondureña de la Microempresa y el Sector Social de la Economía (FEHMISSE).
En ese sentido, alertó sobre los efectos que esta decisión podría tener en la economía hondureña, en particular en las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), que constituyen un pilar fundamental para el empleo y la actividad económica.
"Es una decisión que no afecta solamente a las Mipymes; afecta a todos los hondureños. Hay que entender que un incremento en la tasa de política monetaria significa un incremento en la tasa bancaria, un decremento en la inversión, y eso se traduce en menos empleo, menos circulante, menos inversión y precios más caros", señaló Castañeda en entrevista para La Prensa del Aire, de HRN.
Inflación y menor acceso al crédito
De igual manera, Castañeda subrayó que la subida en las tasas bancarias puede generar inflación y obstaculizar el acceso al crédito, principalmente para los sectores más vulnerables.
"La tasa de interés bancaria va a subir, lo que generará inflación", advirtió. Aunque existen otras medidas menos restrictivas que podrían adoptarse, el presidente de FEHMISSE manifestó su preocupación ante la falta de transparencia en el proceso de análisis que llevó a esta decisión.
"Es difícil hacer una evaluación concreta, objetiva y técnica sin tener todas las variables que se consideraron para adoptar la medida", apuntó.
Expectativas de inversión
Pese a los retos, Castañeda expresó que no espera un éxodo masivo de inversionistas, aunque advirtió que algunas empresas internacionales podrían reconsiderar sus proyectos en el país si los costos asociados al financiamiento continúan en alza.
"No creo que haya un éxodo de inversionistas, porque al final del día, las empresas lo que hacen es transferir el costo al precio del producto o servicio. Obviamente, si es inversión internacional, debe competir en los mercados internacionales y puede que algunos piensen en irse del país", comentó.
Entretanto, para enfrentar esta situación y preservar la estabilidad económica, Castañeda destacó la importancia de fortalecer la producción nacional, que considera un motor esencial para la creación de empleo y el crecimiento económico.
"Debemos fortalecer la producción, que es donde se genera la riqueza. Si no hay fortalecimiento de la producción, no hay generación de riqueza, y sin riqueza solo hay consumo", afirmó, sugiriendo una mayor inversión en el desarrollo productivo para mejorar los ingresos de las familias hondureñas y reducir el impacto negativo del ajuste en la TPM.
El llamado de las Mipymes
El presidente de FEHMISSE concluyó haciendo un llamado al gobierno y a las autoridades financieras para implementar un enfoque más integral y transparente en la política monetaria, que permita analizar alternativas menos agresivas y más orientadas a proteger a los consumidores.
Y es que con la economía hondureña en un momento crítico, la Federación abogó por soluciones que no solo estabilicen el sistema financiero, sino que también fomenten el crecimiento inclusivo y el desarrollo sostenible del país.
Ajuste a la TPM
El ajuste en la TPM del Banco Central de Honduras (BCH) también implicó una revisión de las tasas aplicadas a las Facilidades Permanentes de Crédito (FPC), que ahora se ubican en 6.25%, y a las Facilidades Permanentes de Inversión (FPI), fijadas en 5.25%, con un esquema de variación de ± 0.50 puntos porcentuales en relación a la TPM.
Esta decisión responde a una estrategia de control inflacionario y de ajuste en el sistema financiero nacional, un esfuerzo por frenar la inflación que podría, paradójicamente, dificultar el acceso al crédito y reducir la capacidad de consumo de los hogares hondureños.

