Winder y Deivi Delfín, dos adolescentes venezolanos de 15 y 17 años sobrevivieron a un nuevo terremoto en Colombia, apenas siete semanas después de haber superado una catástrofe sísmica mortal en Venezuela.
Los hermanos Winder y Deivi Delfín enfrentan un fuerte impacto emocional tras vivir dos devastadores sismos en menos de dos meses.
El pasado 24 de junio de 2026, un doblete sísmico destruyó el estado La Guaira, Venezuela. En ese trágico evento, los jóvenes perdieron a su madre, a su abuela y a su hermano menor.
Es así que buscando rehacer su vida lejos del dolor, los adolescentes migraron a la ciudad de Cali, Colombia, junto a su padre, Deivi Delfín.
Relacionado: Al menos 265 muertos y 496 desaparecidos en terremoto de Colombia, según Gobierno
De la tragedia en Venezuela a la emergencia en Colombia
Según información de The New York Times y RedUno, durante casi un mes, los hermanos apoyaron en la búsqueda de víctimas entre los escombros de su antiguo hogar antes de emprender el viaje a territorio colombiano.
Sin embargo, la tranquilidad duró poco, ya que el lunes 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió a Colombia, con epicentro en el departamento del Chocó.
El movimiento telúrico obligó a los jóvenes a evacuar de emergencia su residencia en Cali, mientras la tierra volvía a temblar bajo sus pies.
Al momento del sismo, el padre trabajaba como barbero en la ciudad.
Tras minutos de angustia recorriendo las calles, logró reencontrarse con sus hijos frente a su local.
“Se me salieron las lágrimas porque tenía miedo por lo que ya vivimos y por lo que pasaron mis hijos. No quiero que les pase nada”, expresó entre lágrimas el padre.
A pesar del temor constante por las réplicas, la familia mantiene la fe tras salir ilesos una vez más.
“En este momento estamos aquí afuera de la casa, pero estamos bien. Nosotros estamos aquí, con vida”, reafirmó Deivi Delfín.
Relacionado: El Salvador muestra su solidaridad con Colombia y envía 50 toneladas de ayuda humanitaria
Conmoción y debate en redes sociales
La historia de los hermanos Winder y Deivi Delfín causó un profundo impacto en redes sociales, donde miles de personas enviaron mensajes de apoyo y solidaridad.
Muchos usuarios calificaron la supervivencia de los adolescentes como un acto divino. "¡Dios tiene un propósito con ellos! Tienen un propósito divino si sobrevivieron a los dos sismos", comentó una usuaria en digital.
No obstante, la tragedia también desató debates por comentarios desensibilizados de algunos internautas.
Diversos usuarios exigieron empatía ante el sufrimiento ajeno.
"A veces nos ahogamos en un vaso de agua y esta gente literalmente ve cómo se le cae el mundo encima", reflexionó un cibernauta al pedir respeto para los sobrevivientes.
Impacto de los sismos en Venezuela y Colombia
El Gobierno de Venezuela elevó a 6,301 la cifra de muertos por los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados en junio.
Más de 60,000 personas continúan recibiendo atención médica en la red hospitalaria venezolana.
Por su parte, las autoridades colombianas evalúan los daños del sismo de magnitud 7.4 en Chocó, considerado el más fuerte de la última década en el país.
El desastre deja hasta ahora más de 250 muertos y severos daños materiales en el occidente colombiano.
Expertos del Servicio Geológico Colombiano aclararon que no existe relación tectónica entre ambos eventos.
El sismo de Venezuela fue producto de la falla de cizalla entre las placas del Caribe y Sudamericana, mientras que el de Colombia ocurrió por la subducción de la placa de Nazca.
Siga leyendo: ¿Hubo alguno en Honduras? Terremotos más catastróficos en la historia de América Latina
