El diputado y aspirante presidencial por el Partido Liberal, Jorge Cálix, cuestionó el proyecto de construcción de una cárcel en las Islas del Cisne, promovido por el actual gobierno de Honduras, y calificó la iniciativa como una "locura", por lo que afirmó que, de llegar al poder, no pagará a la empresa encargada de la obra.

Cálix señaló en entrevista para noticiero Hoy Mismo, de TSi, que ni Estados Unidos ha podido mantener una cárcel en una isla, como la que tuvo en Alcatraz, en California, por lo que considera inviable que Honduras lo logre.

"Eso es una locura. Ni Estados Unidos, ni la primera potencia del mundo, pudo mantener una cárcel en una isla, peor para qué pueda hacerlo este gobierno de la incapacidad", expresó el precandidato, criticando la capacidad del actual gobierno.

Además, el aspirante presidencial liberal cuestionó la capacidad del gobierno para ejecutar proyectos prometidos en campaña y resaltó que, a su juicio, solo han promovido el odio.

"Este es el gobierno de la incapacidad, de los incapaces que son incapaces de ejecutar, que son incapaces de hacer las cosas que prometieron en campaña, que lo único que saben hacer es promover el odio", afirmó Cálix.

Pidió más transparencia

Cálix también expresó su preocupación por la falta de transparencia en el manejo del proyecto de la cárcel en Islas del Cisne.

"No tenemos esa información todavía. Como casi todo, lo están manejando en secreto, pero hay que decir las cosas como son: una cárcel en una isla es complicado", indicó, y puso como ejemplo el costo de un plato de comida, sugiriendo que en la isla sería mucho más caro.

Por otro lado, el diputado destacó también los desafíos logísticos y económicos del proyecto. "Un plato de comida, si cuesta 10 lempiras, que no cuesta, estoy poniendo un ejemplo, si cuesta 10 lempiras en Támara, va a costar 300 lempiras en esa isla".

"¿Cómo hacemos para que la gente de ahí realmente tenga seguridad de que se va a quedar ahí? ¿Cómo nos aseguramos de que se trate de una cárcel y no de un puesto de contrabando, por ejemplo?", cuestionó.

Buscar alternativas para el proyecto

Además, subrayó el impacto ambiental del proyecto de la cárcel en Islas del Cisne, por lo que sugirió alternativas para la ubicación del recinto carcelario.

"Esa isla (del Cisne) es patrimonio natural; hay que dejarla como está. Si hay que construir cárceles, hay que hacerlas en otro lugar, no ahí, porque simplemente va a fracasar", enfatizó Cálix, quien también mencionó el elevado costo de construcción en la isla, comparándolo desfavorablemente con los costos en tierra firme.

El aspirante presidencial sugirió que el proyecto es inviable y que está diseñado para beneficiar a ciertos amigos del gobierno.

"Es un proyecto totalmente inviable, que están haciéndolo solo para beneficiar a algún amigo. Así que no firmen ese contrato y, después, no anden llorando porque no les vamos a pagar. Con tiempo se los estamos diciendo", advirtió.

'No les vamos a pagar'

Asimismo, el congresista fue enfático al advertir a las empresas involucradas en el proyecto sobre la falta de pago en caso de que él llegue al poder.

"Si hay empresas que están metidas en esto, no se metan porque van a perder su dinero. Sepa que no le vamos a pagar. Se los estamos avisando con tiempo: no les vamos a pagar. Así de sencillo", afirmó.

Finalmente, Cálix recordó que el proyecto debe pasar por el Congreso, donde el partido de gobierno es minoría. "Eso tiene que ir al Congreso, y en el Congreso eso no va a pasar porque el partido de gobierno es minoría en el Congreso. Así que, no se metan en eso, no pierdan su tiempo, no pierdan su dinero", concluyó.

Además, pidió al gobierno que deje de usar el proyecto de la cárcel en la Isla del Cisne como una distracción de los problemas reales del país.

El proyecto carcelario en el Caribe

El Gobierno de Honduras, mediante el Decreto Ejecutivo PCM 18-2024, anunció en 2023 la construcción de dos centros penales, incluyendo el de las Islas del Cisne, con una inversión de aproximadamente 2,000 millones de lempiras, además del que se construiría entre Olancho y Gracias a Dios, que contaría con capacidad para 20,000 reclusos.

Las autoridades han asegurado contar con las licencias ambientales necesarias y proyectan iniciar la construcción en agosto próximo.

Pese a ello, diversos sectores han cuestionado la construcción de dicha cárcel y han anunciado, incluso, demandas internacionales contra el Estado de Honduras.