En su homilía dominical, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, durante la misa celebrada en la Basílica de Suyapa de Tegucigalpa, instó a la población a reflexionar sobre el verdadero mensaje de amor y unidad que debe prevalecer en el país, especialmente en tiempos de elecciones políticas.
Respecto al proceso electoral que se avecina, el cardenal hizo un llamado urgente a los precandidatos y a la población en general para que eviten caer en la tentación de los insultos y el odio en las redes sociales.
“Lamentablemente, ya estamos viendo demasiados insultos, odio y maldad en las plataformas digitales. Ojalá que cada uno de los precandidatos no vea a los demás como enemigos, porque todos somos hijos de Dios y todos somos amados por Él”, afirmó.
El Cardenal subrayó que, a pesar de las diferencias políticas y sociales, es crucial recordar que la unidad y el respeto son fundamentales en cualquier proceso democrático.
“Que el amor y la solidaridad prevalezcan por encima de las divisiones, porque, al final, todos somos hermanos bajo el mismo Padre celestial”, concluyó.
Lo anterior, se debe a que el 9 de marzo de este año, los hondureños ejercerán el sufragio en las elecciones primarias; sin embargo, muchos políticos se han visto como enemigos debido a los distintos puntos de vista y fundamentos de sus partidos.
Por otro lado, el cardenal Rodríguez abordó la situación actual del país, marcada por una profunda crisis social y económica. En su mensaje, señaló que estos desafíos a veces nos impiden escuchar la voz de amor y esperanza que Dios nos dirige.
"Las dificultades sociales y económicas son obstáculos que nos separan de esa verdad fundamental: somos amados por Dios", reflexionó.
“Es bueno que, al concluir este tiempo navideño, podamos escuchar esas palabras que Dios nos dirige: ‘Tú eres mi hijo muy amado’. Hoy contemplamos a Jesús en el río Jordán, quien se sumerge en nuestros límites y fragilidades como seres humanos”, expresó el cardenal, destacando la importancia de reconocer nuestra dignidad como hijos de Dios.
Su mensaje resonó en los corazones de los feligreses, quienes aprovecharon la homilía como una oportunidad para renovar su compromiso con los valores cristianos de paz, respeto y fraternidad, especialmente en este periodo de campaña política que se avecina.

