En el marco de la conmemoración del Día Mundial Contra la Corrupción, César Espinal, coordinador del Observatorio de Política Criminal Anticorrupción del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), detalló que, desde 2014 se ha investigado y presentado 167 casos de corrupción, principalmente ante el Ministerio Público (MP) y, en menor medida, al Tribunal Superior de Cuentas (TSC).

En dichas denuncias, más de 1,000 personas han sido identificadas como parte de redes de corrupción en este ámbito, según el representante del CNA.

Sin embargo, 131 de estos casos permanecen impunes, lo que representa más del 50 % de los expedientes presentados.

Al respecto, Espinal señaló que la impunidad y la influencia de intereses políticos continúan frenando los esfuerzos por mitigar este flagelo.

"Esto refleja el trabajo ineficiente del ente persecutor del delito, que sigue influenciado por grupos de poder, principalmente políticos, que buscan manipular la persecución penal según sus intereses", afirmó Espinal en entrevista para El Informativo del Mediodía, de HRN.

En ese sentido, subrayó que estas investigaciones han identificado un perjuicio económico superior a 11,000 millones de lempiras en detrimento del Estado de Honduras, dinero que pudo haberse utilizado para mejorar servicios esenciales como salud y educación.

El sector salud, epicentro de la corrupción

Según Espinal, un sector particularmente afectado es el de la salud, donde, según Espinal, las necesidades han sido instrumentalizadas para justificar contrataciones directas que favorecen actos corruptos.

"La mala administración y la sustracción indebida de fondos han impedido que el Estado cumpla con su deber de garantizar condiciones dignas de vida. La precariedad en la infraestructura, la deficiencia en los sistemas de salud y educación, y el incremento de la inseguridad son las consecuencias más visibles de estas prácticas", añadió.

Promesas incumplidas y agendas políticas

Por otra parte, Espinal también criticó la falta de voluntad política para combatir la corrupción.

En tal aspecto, señaló que, aunque en el actual gobierno se prometieron medidas como la creación de una Comisión Internacional Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (CICIH), la conversión del Centro Cívico en un hospital público y la venta de vehículos de lujo del Estado, estas iniciativas no se han materializado.

"La corrupción, la inseguridad, la falta de educación y el sometimiento del pueblo forman parte del negocio de los grupos de poder. Es necesario mantener a la población cansada e ignorante para perpetuar el control político y económico", sentenció.

Un llamado a la acción

Finalmente, Espinal hizo un llamado a la sociedad hondureña para exigir mayor transparencia y voluntad política e insistió en que la lucha contra la corrupción no solo depende de las instituciones, sino también de un pueblo informado y comprometido con el cambio.

"El Día Mundial Contra la Corrupción debe ser un recordatorio de que las malas gestiones no deben continuar. Honduras merece una administración pública que priorice el bienestar de sus ciudadanos por encima de los intereses particulares", finalizó.