En tres columnas anteriores publicadas en 2023 y 2024 se advirtió sobre la situación de la escasez de dólares a nivel nacional y sobre la posibilidad del surgimiento de un mercado negro.
A pesar de que varios sectores hicieron esta advertencia a las autoridades, estos decidieron desestimar las alertas y asegurar que no era posible que en Honduras se generara un mercado negro de dólares.
El comunicado publicado por el Banco Central de Honduras el 16 de julio en el cual amenaza con sancionar a aquellos que vendan dólares es prueba contundente que en el país ya existe un mercado negro.
Este comunicado debe preocupar a la población hondureña ya que no solo se le esta complicando el acceso a dólares a la población hondureña, sino que también se le pretende sancionar si busca opciones a la problemática.
La situación no se resolverá con un comunicado del BCH ya que al final del día todo aquel que intente comprar dólares no lo podrá hacer. Las reservas seguirán cayendo al mismo ritmo o peor que en 2023, donde se vieron reducidas en 1,000 millones de dólares.
También debe preocupar que las autoridades que manejan el Banco Central de Honduras desconocen o ignoran adrede las leyes de la oferta y la demanda y dinámicas de mercado. Mientras mantengan una tasa de cambio artificialmente estable, y no ajusten las tasas de interés, la problemática persistirá.
Desde el momento que Honduras decidió pegar el lempira al dólar, no contamos con una política monetaria independiente y estamos sujetos a lo que decida el Banco Federal de Estados Unidos.
¿Pero qué impacto tiene esto en el día a día de las actividades de los hondureños? A medida pase el tiempo esta problemática ocasionara una variedad de problemas, entre ellos, una mayor inflación.
No es necesario preguntarle a un premio nobel de economía, podemos preguntarle al productor agrario que no encuentra dólares para importar el fertilizante necesario para la cosecha.
Este productor agrario ante la falta de acceso a dólares en el sistema bancario deberá recurrir a un mercado negro de divisas si es que quiere seguir produciendo en Honduras.
Esto implica que si en el sistema bancario un dólar se compra a L 24.80, en el mercado negro deberá pagar un valor mayor. Si asumimos que en el mercado negro el dólar cuesta un lempira más por dólar, es decir 25.80, quiere decir que si antes un productor necesitaba 5,000.00 dólares debía entregar en el banco 124,000.00 lempiras.
Al no encontrar esta cantidad de dólares en el sistema bancario, ahora deberá pagar 129,000 lempiras por los mismos 5,000 dólares. Su costo aumento en 5,000 lempiras por la misma transacción que hacía hace 3 años.
Si el productor quiere recuperar este costo debe trasladarlo al producto final, encareciendo la cosecha y por ende, la canasta básica.
Si el principal objetivo del Banco Central de Honduras es administrar las reservas de divisas y garantizar que la población tenga acceso a ellas, y no lo cumple,
¿Entonces de qué nos sirve tenerlo?
Ciertamente si sabemos lo que nos cuesta, 11,000 millones anualmente para mantener una burocracia con salarios que superan los 200,000.00 lempiras mensuales.
¿Por qué no le damos la libertad a la población a utilizar el mecanismo de pago que desee ya sea dólares, bitcoin, o cualquier otra opción? Un primer paso sería la dolarización tal y como lo han hecho otros países como Panamá y El Salvador.

