En medio de una situación económica ya precaria, el nuevo informe de clima de inversión del Departamento de Estado de los Estados Unidos cae como balde de agua fría para Honduras, ya que empeora la debilitada imagen del país al indicar que las oportunidades para invertir son limitadas por la incertidumbre y las políticas del gobierno.

El análisis, en el que consultan a las más de 200 empresas estadounidenses establecidas en el país, detalla que en los últimos meses un número mayor de empresas están experimentando fuertes desafíos para operar.

Explican que el plan de gobierno del Partido Libertad y Refundación (Libre) busca cambiar el sistema económico al considerar que el capitalismo no funciona.

Uno de los temas que más cuestionan los inversionistas es que el acceso a los dólares está restringido por el Banco Central, debido a las tasas de interés artificialmente bajas en comparación con la región y un tipo de cambio fijo, condiciones que crearon una gran demanda que ahora todas las empresas reportan dificultades para obtener suficientes divisas para sus operaciones comerciales o repatriar sus capitales.

Señala que también hay incertidumbre por la propuesta de Ley de Justicia Tributaria porque no están claros los cambios en los beneficios fiscales. También reportan trabas para acceder al servicio de energía.

El derecho a la propiedad privada tampoco se garantiza, ya que las invasiones de tierras aumentan año a año, llegando a un punto crítico y las empresas no pueden hacerle frente a los grupos criminales armados, mientras la respuesta de las autoridades es escasa. Además, sigue la amenaza de expropiar tierras y plantas de energía.

Por otra parte, las empresas y ciudadanos estadounidenses denuncian que la corrupción en el sector público y el Poder Judicial es otra limitante más para invertir.

Aseguran que hay favoritismo, presión externa y solicitud de sobornos dentro del sistema judicial, además ponen en duda la independencia de este poder del estado al señalar los vínculos familiares entre la presidenta de la Corte Suprema de Justicia y la presidenta de la republica.

En el tema de seguridad, reconocen que se han reducido los homicidios y secuestros, pero que los índices de delincuencia, violencia y extorsión siguen siendo elevados.

Además, las manifestaciones y la incertidumbre política es un desafío para la estabilidad actual. Señala que los colectivos del Partido Libre han perturbado las actividades comerciales y en algunos casos, los grupos se han vuelto violentos.

Por otra parte, dice que los narcotraficantes siguen utilizando honduras como punto de tránsito para la cocaína y otros estupefacientes en la ruta hacia Estados Unidos y Europa, mientras que la corrupción y los delitos de cuello blanco, incluido el lavado de dinero, afectan negativamente la prosperidad económica y la estabilidad de la comunidad empresarial.

Sin embargo, el Departamento de Estado también reconoce que hay esfuerzos del gobierno en la simplificación de trámites administrativos y destaca el proyecto emprendido para la construcción del tren interocéanico, el cual tiene el potencial de generar empleo y atraer una millonaria inversión nacional y extranjera.